PALCO DE FERIA: EMILIO DE JUSTO Y “ARROJADO”, PROTAGONISTAS

EMILIO DE JUSTO Y “ARROJADO”, PROTAGONISTAS

Por Adiel Armando Bolio

Amigos y amigas de la Fiesta Brava, mucho gusto en saludarlos. Dice el refrán popular que “No hay quinto malo” y es que esta frase le viene al “dedillo” a lo acontecido este domingo 26 de abril de 2026, durante la quinta corrida del serial mayor, en el marco de la CXCVIII Feria Internacional de San Marcos, teniendo como escenario el coso Monumental de la ciudad de Aguascalientes, que registró tres cuartos de entrada en la zona numerada y media en el sector general, en tarde de agradable clima, pues, al final de cuentas fue el espada extremeño Emilio de Justo, quien se fusionó con el buen astado llamado “Arrojado”, un toro de la divisa de De la Mora, que pesó 600 kilos y al que se le terminó dando arrastre lento a sus restos, en tanto que, para el diestro ibérico fueron las orejas que le sirvieron como “llaves” para abrir la Puerta Grande de “San Marcos” y salir en hombros.
Precisamente, sobre el encierro bien presentado de la dehesa guanajuatense de De la Mora, su criador, el licenciado Luis Alberto Villarreal García, puede estar contento con el resultado de sus pupilos en términos generales, pues, además, en lo que va de la afamada verbena abrileña ha lidiado el encierro más pesado, con 569 kilos de promedio, siendo devuelto el sexto por haberse acalambrado de los cuartos traseros. Fue bueno el cuarto, que mereció arrastre lento, también dio buen juego el segundo. Regulares y toreables resultaron el primero y el sustituto del sexto. Mientras que, el tercero y el quinto tuvieron complicaciones.
Sobre lo realizado por los diestros anunciados fue el cacereño Emilio de Justo quien lo encabezó, teniendo en su primer burel un inicio con toreo recio y señorial, aunque, después no encontró el acomodo con el enrazado delamoreño. Pero, fue en su segundo, “Arrojado”, al que supo entender de principio a fin a través de su buen toreo, de su temple e impecable exposición, todo hecho con ritmo y cadencia, además, de relajamiento en sus trazos. Vino el estoconazo y el triunfo tanto para el torero como para la ganadería.
El segundo en el cartel fue el anfitrión Luis David Adame, quién tras lucirse con el capote en el primero de su lote, logró una faena buena, pero a la que le faltó mayor contenido al emotivo y fijo, por lo que terminó siendo aplaudido. Pero, vino lo hecho a su segundo, “Partisano”, un astado soso, pero, noble, al que lo lidió bien cubriendo los tres tercios, con talento, mérito y empeño torero, pero, sobre todo, con mucha raza dinástica. Mató recibiendo de manera contundente y, más que nada, por la ejecución de la suerte suprema, fue que se ganó una valiosa oreja.
En cuanto al otro alternante, el queretano Diego San Román, tuvo que pechar con uno de los ejemplares complicados, el primero que le tocó en suerte, tardo y soso, al que templó, lo esperó y lo aguantó, pero, sin poder redondear. Luego, vino lo del toro que cerraba plaza, que salió al ruedo acalambrado de los cuartos traseros y, sin más ni más, fue devuelto a los corrales para ser sustituido por la primera reserva de la misma divisa titular de la tarde, mismo que empezó con cierta emotividad, pero, duró muy poco y se aplomó. El torero hizo el esfuerzo y todo quedo en eso, ante la desesperación y malestar del propio espada.
Por lo que se refiere al sector de subalternos, hay que mencionar el buen puyazo de Eduardo Reyna Díaz al tercer toro. El tumbo y buena vara del español José Antonio Barroso en el cuarto. También Guillermo Cobos fue derribado de su cabalgadura por el quinto. La buena vara de Eduardo Reyna Rivera en el sustituto del sexto y el banderillero Gerardo Angelino se destocó en el mismo astado.
Así llegamos prácticamente a la primera parte del serial mayor de las fiestas en honor al evangelista San Marcos y, creo, que viene lo mejor, por lo que les recuerdo que “Cuando la Inteligencia Humana y la Irracional Belleza Animal se Conjugan en la Arena ¡Surge el Toreo! Arte y Bravura en Escena”.