Calita muestra voluntad en Madrid

Foto NTR TOROS | Manolo Briones

 

En la quinta corrida de abono de la Feria de San Isidro, con 18.848 espectadores en Las Ventas de Madrid, la esperada vuelta de la ganadería Partido de Resina (antigua Pablo Romero) se convirtió en una de las tardes más grises del abono. Los seis toros, desiguales de hechuras y faltos de raza, transmisión y fondo, resultaron flojos en varas y mansos o protestones en la muleta, condenando casi cualquier intento de lucimiento.

Antonio Ferrera fue el único que logró rescatar algo positivo. Con su segundo toro (cuarto de la tarde), el extremeño firmó una faena inteligente y de creciente mérito, especialmente al natural, donde sacó muletazos de buen trazo con tesón y dominio. Tras una estocada y aviso, saludó una merecida ovación.

Con el primero poco pudo hacer ante un animal sin raza.

El mexicano Ernesto Javier “Calita” y el venezolano Jesús Enrique Colombo se estrellaron contra un encierro sin opciones.

Calita mostró voluntad y buena colocación, pero los toros no pasaron ni permitieron ligazón.

Colombo brilló en el tercio de banderillas con su habitual facilidad, pero tampoco encontró materia para triunfar con la muleta. Ambos acabaron con silencios.

La corrida, falta de emoción de principio a fin, se saldó con un balance decepcionante y confirmó una de las tardes con menos contenido de lo que va de San Isidro.