Diego San Román: ‘Un tsunami de fe cambió mi vida y mi toreo’

Foto Cortesía | EMSA

El diestro queretano Diego San Román es otro. Como decía el legendario Juan Belmonte, “se torea como se es”, y tras una profunda transformación interior, el torero mexicano ha elevado notablemente su tauromaquia.

Adicto a la adrenalina, antes de dedicarse al toreo San Román se jugaba la vida sobre una moto de motocross, disciplina en la que conquistó importantes campeonatos.

Sin embargo, llevaba dentro una tensión constante que no le permitía disfrutar plenamente. Todo cambió cuando su hermana lo invitó a un retiro espiritual de tres días.

“En el segundo día dejé de sentir a Dios, perdí la fe y estuve a punto de irme. Pero me quedé. Al día siguiente ocurrió todo lo contrario: fue como un tsunami. El sábado parecía que todo había desaparecido, pero el domingo llegó como una ola gigante. Fue milagroso”, confiesa el torero.

A partir de esa experiencia, no solo cambió la persona, sino también su forma de entender el toreo. “Antes toreaba para emocionarme yo. Ahora busco emocionar al público, porque eso es lo que realmente me llena”, afirma.

San Román ocupa actualmente uno de los sitios más destacados de la baraja taurina mexicana y encara la segunda mitad del año con renovada ilusión y responsabilidad.

“La gente paga un boleto que muchas veces no es fácil de adquirir. Por eso salgo a jugármela al cien por ciento, sin importar el escenario. Quiero que sientan que su dinero valió la pena”.

Este fin de semana hará doblete:

-Viernes 29 de mayo: Plaza Jorge Ranchero Aguilar de Tlaxcala, alternando con Sebastián Castella y Héctor Gutiérrez, toros de Julián Hamdan.

-Domingo 31 de mayo: Plaza Cinco Villas de Santiago Cuautlalpan, Estado de México, junto a Sebastián Castella y Octavio García “El Payo”, toros de Los Encinos.

Posteriormente cruzará el Atlántico para continuar su campaña en el viejo continente en el que tiene comprometidas actuaciones el 20 de junio en Istres y en septiembre en la Feria de Arles.