En una tarde agradable y con boletaje agotado, la plaza de toros de Cenizate, en la provincia de Albacete, España, vivió un importante festejo de rejones. Festejo mixto. Se lidiaron cuatro astados de la ganadería Emilio Madroño, de comportamiento variado: dos ofrecieron buen juego y los otros dos resultaron más complicados.
Por primera vez en esa plaza, dos mexicanos a caballo, padre e hijo, compartieron cartel en un histórico mano a mano. Cuauhtémoc Ayala, vestido de charro, y su hijo Rafael Ayala, con traje corto, cortaron una oreja cada uno. Sin embargo, ambos perdieron la salida a hombros por fallos con el acero.
Rafael Ayala, en su segundo festejo en España, cayó con el pie derecho. El público se volcó con él. Recibió una fuerte ovación e incluso hubo petición de oreja en el toro que pinchó. El joven rejoneador terminó con una oreja y fue al tercio con petición.
Por su parte, Cuauhtémoc Ayala demostró una vez más su experiencia y trayectoria consolidada en los ruedos. Cortó una oreja y dio una vuelta al ruedo, confirmando el buen momento de su carrera.
El festejo dejó claro el talento de esta dinastía mexicana del rejoneo, que sigue abriendo camino en los circuitos españoles.





