Gran tarde de GILIO en San Miguel el Alto

Con un lleno a reventar y en una tarde agradable se celebró la tradicional corrida de feria en San Miguel el Alto, Jalisco. Los toros de La Punta ofrecieron buen juego y correcta presentación.

El rejoneador Tarik Othón firmó una actuación destacada. Con su primero no logró consolidar la suerte con el rejón de muerte. Sin embargo, con el segundo se superó: lució un toreo a la jineta de calidad, colocó banderillas en lo alto y acertó de un solo intento en la suerte final, lo que le valió el corte de dos orejas.

A pie, Diego San Román cargó con lo menos favorable del encierro. Su primer toro se echó antes de la suerte suprema y no pudo realizar la suerte de matar, por lo que recibió silencio.

Con el quinto se esforzó ante un animal de pocas posibilidades y escuchó leves palmas.

Arturo Gilio mostró ambición y quietud en su toreo. Con su primero cosechó sonoras ovaciones, aunque pinchó a la hora de matar y se quedó en una fuerte ovación que pudo convertirse en oreja.

En el cierre de plaza volvió a armar la escandalera: cambió por la espalda, remató con la Arruzina, dio tandas largas y templadas por ambos lados al son del pasodoble y se fue decidido a la espada para dejar una estocada entera que puso al toro patas arriba.

El juez le otorgó las dos orejas como premio a su entrega.

Al final del festejo, Arturo Gilio y Tarik Othón salieron a hombros de la plaza.