La plaza de toros de Las Ventas, en Madrid, registró un lleno absoluto durante la tradicional corrida del Día de la Hispanidad, en la que Morante de la Puebla, el mexicano Héctor Gutiérrez y Aarón Palacio, quien confirmó su alternativa, saludaron ovaciones tras sus respectivas actuaciones. La terna mostró entrega y disposición ante un público que llenó los tendidos, aunque el escaso juego de los ejemplares de las ganaderías de Garcigrande y Núñez del Cuvillo dificultó el triunfo de los toreros.
Morante de la Puebla dejó una de las actuaciones más intensas de la tarde frente al cuarto toro. El diestro sevillano se mostró firme y dispuesto ante un ejemplar que tuvo movilidad, pero no ofreció buenas condiciones para el lucimiento. A base de insistencia, logró construir una faena que conectó con los aficionados, especialmente durante una serie de naturales que levantaron la emoción en los tendidos. El torero se esforzó por aprovechar las embestidas y buscó en todo momento alcanzar momentos de mayor profundidad, pero falló con la espada y tuvo que conformarse con saludar una ovación. Su primer enemigo tampoco le ofreció opciones claras para destacar.
El mexicano Héctor Gutiérrez encontró sus mejores momentos con el segundo toro de la tarde, perteneciente a Núñez del Cuvillo, que mejoró sus condiciones durante la faena de muleta. El aguascalentense aprovechó esa evolución para ejecutar tandas con la mano derecha, con muletazos de buen trazo y una ejecución serena. También consiguió pasajes interesantes al natural, aunque su labor no alcanzó el nivel necesario para provocar una reacción mayor del público. Cerró con bernadinas y una buena estocada, que le permitieron saludar una ovación. Con el quinto ejemplar tuvo pocas posibilidades de lucimiento debido a la falta de colaboración del animal.
Por su parte, Aarón Palacio dejó una impresión positiva durante la confirmación de su alternativa, en una actuación que mostró las cualidades de su concepto taurino. El joven torero entendió las condiciones del primer ejemplar de Garcigrande, considerado el de mejor comportamiento de la corrida, y consiguió aprovechar su clase y transmisión. Palacio conectó pronto con los tendidos y encontró sus mejores momentos con la mano derecha, especialmente en una última serie que dio mayor dimensión a su faena. Su actuación fue reconocida con una ovación.
En el sexto toro, de Núñez del Cuvillo, Palacio volvió a mostrar disposición desde el capote, pero el ejemplar no permitió que su labor alcanzara la misma intensidad. De esta manera, la corrida del Día de la Hispanidad concluyó con el reconocimiento del público para los tres toreros, quienes debieron sobreponerse a las limitaciones del ganado en una tarde marcada por el lleno en Las Ventas y la expectación generada por la confirmación de alternativa del joven diestro español.



