El matador de toros capitalino Luigi Mercury será sometido a una intervención quirúrgica de urgencia este sábado 7 de noviembre, alrededor de las 20:00 horas, debido a un grave problema gastrointestinal que encendió las alarmas sobre su estado de salud. La situación es delicada, al grado de que, de acuerdo con lo que le explicó el médico, las consecuencias pudieron haber sido fatales.
Los primeros síntomas aparecieron durante su más reciente viaje a Europa, donde el torero aprovechó su estancia para adquirir diversos avíos de torear y dejar apalabrados algunos festivales. Sin embargo, comenzó a experimentar fuertes molestias gastrointestinales que, lejos de desaparecer, se intensificaron con el paso de los días.
Fue a su regreso a la Ciudad de México cuando decidió ponerse en manos de especialistas. Después de las primeras valoraciones médicas se detectó la gravedad del problema y se determinó que era necesaria una intervención quirúrgica inmediata.
“Pero fue cuando regresé a la Ciudad de México que me puse en manos expertas y se dieron cuenta del problema”, compartió Mercury poco antes de ingresar al hospital, ubicado a escasa distancia de la Monumental Plaza México.
La advertencia médica fue contundente: de no haberse atendido oportunamente, el padecimiento pudo haber tenido un desenlace fatal. Por ello, la operación representa un paso fundamental para preservar su salud y evitar mayores complicaciones.
Dentro de este panorama, existe una expectativa favorable. Si la intervención se desarrolla sin contratiempos y no surgen complicaciones posteriores, los médicos estiman que el matador podría encontrarse nuevamente en circulación en aproximadamente dos semanas.
Por ahora, los compromisos taurinos y empresariales pasan a segundo plano. La prioridad absoluta para Luigi Mercury es superar este delicado episodio de salud y salir adelante de una intervención que, por las circunstancias, resulta de vital importancia.




