Ante unas 15,000 personas en la monumental de Playas en la ciudad fronteriza de Tijuana se llevó a cabo la corrida de despedida de el maestro Zotoluco, la cual resultó por demás emotiva, ya que ante sus dos enemigos estuvo muy torero y por encima de sus enemigos, a su primero lo entendió muy bien y pisándole los terrenos consiguió muletazos de un alto contenido artístico que pronto conectaron con la afición, desafortunadamente lo pinchó y todo quedó en una calurosa ovación.
Pablo Hermoso de Mendoza enfrentó en primer lugar a un toro complicado que no se lo puso fácil y con el que el navarro anduvo muy solvente, echando mano de toda su experiencia y recursos, despachándolo de un pinchazo y una estocada y fue ovacionado.
José Mauricio enfrentó a un gran toro de Fernando de la Mora al que toreó entre altibajos, jamás se acomodo con el toro que jamás dejo de embestir, tras un pinchazo y una estocada le fue concedida una oreja.
Con su segundo anduvo voluntarioso y tras un bajonazo, la gente le pidió la oreja que fue concedida, saliendo a hombros al término de el festejo.



