LUIS CONRADO, ejemplo de FORTALEZA, supera todos los problemas con la ILUSIÓN de ser FIGURA del TOREO

*Fotos de MUNDO TOCA OLGUÍN

El matador de toros capitalino Luis Conrado es ejemplo de la fortaleza del espíritu humano. Una terrible enfermedad le ha hecho perder el oído paulatinamente. Del lado derecho escucha nada. Del izquierdo, apenas un siete por ciento.

Gracias a un aparato es que alcanza una audición del 35 por ciento. ‘Los doctores me dicen que poco a poco iré perdiendo el oído hasta que ya no escuche nada’, señala Conrado, quien confiesa una curiosidad en su tauromaquia. ‘Cuando pierdes un sentido, se te desarrolla otro. El maestro Eloy Cavazos dijo muchas veces que toreaba de oído. Yo en mi caso, no sé bien cómo explicarlo, pero he desarrollado una habilidad muy particular con el olfato. Cuando estoy delante del toro, su aroma me dice a qué distancia me tengo que colocar y siempre me resulta. Yo toreo de olfato’.

Asegura que no siempre usa el aparato auditivo a la hora de estar en el ruedo. ‘Hay tardes en las que tienes oportunidad de dejártelo. Pero hay otras en las que no sabes si vas a salir por tu propio pie y hay que quitárselo, porque es un aparato muy caro’.

UNA LUCHA DIARIA

Conrado, quien en sus inicios probó fortuna en el sureste de nuestro país en muchas plazas en las que no hay ni siquiera una aspirina, mucho menos una ambulancia, no tiene una vida económicamente desahogada. Por el contrario, cada día es cuesta arriba para el torero pues en su casa viven su madre y una sobrina, nadie más.

El se hace cargo de la manutención de ambas y por lo mismo, al tiempo que desarrolla diversas actividades relacionadas a la fiesta brava, entre semana trabaja en un tianguis en el que vende juguetes.

Luis Conrado tomó la alternativa el 18 de marzo de 2012 en Jiquilpan, Michoacán. A la fecha lleva en la geografía de su cuerpo las huellas de cuatro duras cornadas. Pero el torero poco repara en ellas pues tiene sus pensamientos en alcanzar la fama y la fortuna que dan los toros.

LA DEPRESIÓN

En su época novilleril, Conrado rozó grandes alturas, sin embargo, un enemigo muy fuerte, hizo que su brillante carrera no despuntara, la depresión. ‘En esas épocas sufrí duros problemas personales que desembocaron en una terrible depresión’, comenta el torero con el corazón en la mano.

‘Es una enfermedad muy dura, muy difícil. Llegué a pensar en quitarme de torero pero es precisamente mi profesión la que me hizo salir adelante. Me estuvieron medicando para tratarla pero después me di cuenta que si puedo salirle al toro, puedo afrontar la depresión y desde ahí dejé la medicación’.

Reconoce que ahora mismo el toreo es elitista pero ‘yo sigo en la brega porque estoy convencido de que aún puedo aportar mucho a la fiesta brava’.

Aunque el panorama no es claro para un torero como Conrado, quien no pertenece a una casa de apoderamiento importante, se sabe que está anunciado el día 29 en la plaza hidalguense de Tecozautla, Hidalgo, cuyo cartel se dará a conocer mañana en conferencia de prensa programada a mediodía en un restaurante ubicado a un costado de la Plaza México.