Luis Miguel Martínez/Foto Ángel Sainos
PUEBLA.- La Plaza El Relicario reabrió luego de la pandemia que azota al mundo y que podría entrar a una cuarta ola, según los más recientes informes. Ante dos tercios de entrada se lidiaron toros de Real de Saltillo y El Batán, de presencia y juego desigual.
El rejoneador Emiliano Gamero, en compañía de los Forcados de Puebla, dos avisos y un aviso.
A pie, Octavio García ‘El Payo’, un aviso. En su segundo, dos orejas; los restos de ese burel merecieron arrastre lento.
Esforzado y tesonero le cortó una oreja a cada uno de sus astados; André Lagravere ‘El Galo’, palmas en su lote.
Al término del festejo, García y Flores salieron a hombros.



