A aprovechar la inercia
Gustavo Mares
La campaña de despedida del rejoneador navarro Pablo Hermoso de Mendoza es benéfica no sólo para el espectáculo en si. Lo es también para los toreros de la nueva generación que comparten créditos con él, porque tienen la oportunidad de presentarse en escaparates importantes generalmente con tendidos llenos.
La fiesta brava de nuestro país atraviesa por uno de los momentos más álgidos de su historia. Al mismo tiempo, como hacía mucho tiempo no ocurría, existe un interesante relevo generacional, que hace albergar grandes esperanzas de que el arte de lidiar reses bravas sobrevivirá mucho tiempo.
En el renglón de los nuevos matadores de toros, diestros juveniles como Diego San Román, Leo Valadez, Miguel Aguilar, Héctor Gutiérrez e Isaac Fonseca, por mencionar a algunos, aparecen con frecuencia en las combinaciones de nuestro país, donde los programan con los toreros consagrados tanto de la República Mexicana, como más allá de nuestras fronteras.
Los nuevos, cada uno en su estilo, han dado la cara sin arredrarse.
En este entramado tienen mucho qué ver los organizadores de festejos que han sabido balancear sus combinaciones con diestros consagrados y los flamantes valores.
En muchas ocasiones y con una atinada visión a futuro, algunas empresas han apoyado el desarrollo de nuevos valores para que se formen del otro lado del Atlántico, lo que les ha permitido llegar ‘muy puestos’ a nuestro país.
Al mismo tiempo, son los organizadores los que se han encargado de buscar la manera de atraer nuevo público a las plazas de toros.
En las más recientes semanas, escenarios que suelen ser complicados llenar, registraron espectaculares entradas. Tanto la Monumental Vicente Segura de Pachuca como la Monumental Lorenzo Garza de Monterrey, escenarios de primera categoría, lucieron rebosantes durante la campaña del adiós del jinete español.
La nueva camada de promotores taurinos reconoce la importancia de contar con ‘fuerzas básicas’ de las que puedan echar mano para alimentar las combinaciones. De ellos mismos dependerá aprovechar la inercia para mantener la afición del público con los toreros de nuestro país.
Los matadores de toros de nuevo cuño han respondido. Pero no sólo ellos, también han dado la cara gallardamente los diestros de mayor experiencia que hoy pueden fungir como primeros espadas.
Saben los coletudos, tanto de la parte alta como baja del escalafón, que las oportunides son contadas, por lo que no están en posibilidades de desaprovechar los escaparates de trascendencia en los que se verán anunciados en la continuación de la campaña del navarro.
Muchas voces agoreras aseguran que hogaño la tauromaquia no interesa, pero la afición con su presencia dice otra cosa: sí interesa y mucho, cuando los empresarios se ponen en nuestros zapatos.
Para finalizar, la pregunta de la semana: ¿Qué torero de la nueva generación puede ser figura?



