Pobre México
Por Gustavo Mares
Es tiempo de elecciones y los políticos oportunistas aprovechan para ‘llevar agua hacia su molino’. Uno de los temas que les gusta tocar por su falta de capacidad para hacer propuestas de fondo o acaso para desviar la atención de serias acusaciones que pesan sobre ellos, es el de denostar a la tauromaquia.
Al día de hoy no he escuchado una propuesta sensata para erradicar la tauromaquia y preservar al toro bravo. Algunos de los personajes de la clase política mexicana no tienen la capacidad de aprender de sus errores, y ‘como moscas que chocan contra la ventana’, se empeñan en seguir el mismo camino de los circos.
Dejaron morir a los grandes felinos y a muchos animales, que de alguna manera ayudaban a pagar su manutención con actuaciones en circos. Algo parecido quieren hacer con el ganado de lidia. Prohibir la tauromaquia sentenciará irremediablemente a su extinción al toro bravo.
Mentira que habría agrupaciones encargadas de cuidarlos. Aunque suene increíble es más peligroso y cara la crianza del ganado bravo, que la de tigres y leones.
Mientras se desarrollan las campañas políticas para cargos grandes y no tanto, una jueza decidió prohibir temporalmente la actividad taurina en la Ciudad de México. Todo apunta a que será ‘llamarada de petate’, sin embargo, los profesionales de la tauromaquia no pueden, ni deben confiar.
La juez primera de distrito en Materia Administrativa de la Ciudad de México, Minerva Mendoza, aceptó a trámite un amparo para suspender las corridas de toros en la capital. Será el viernes, cuando en audiencia la jueza decidirá si es de manera definitiva hasta la celebración del juicio.
Esta es la tercera suspensión provisional que dictamina un juez de distrito contra la celebración de corridas de toros en la Plaza México. Como es habitual, la parte demandante es una asociación civil.
La novedad de esta posible prohibición cautelar es que el argumento aceptado por la juez es ‘proteger los derechos fundamentales de los toros, caballos y novillos que están en peligro tanto su vida como su integridad’.
Este argumento es sentimentaloide. Se le olvida a la jueza, que en ninguna constitución del mundo los animales tienen derechos.
En este caso debe primar la decisión de la Segunda Sala de La Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN), que anuló la primera suspensión dictada por el juez Jonathan Bass. Dicha decisión judicial impidió celebrar corridas de toros durante más de año y medio hasta el dictamen de la SCJN, el 6 de diciembre del 2023.
La decisión de Bass se sustentaba en que los festejos taurinos iban en contra del ‘ambiente sano’ que garantiza la Constitución Mexicana.
Ante esto la SCJN declaró que esto era una ‘restricción a los derechos de todas las personas que se dedican a las diversas actividades que se desarrollan en torno a los espectáculos taurinos, que en este momento cuentan con autorizaciones legales y vigentes’.
En enero de 2024 otra juez de distrito anuló las corridas de toros. En este caso fue el décimo tercer tribunal colegiado en Materia Administrativa del primer circuito, que anuló la suspensión provisional concedida.
La CDMX se cae a pedazos. Muchas zonas las domina el narcotráfico con la complacencia de las autoridades; la violencia está desbordada, pero esos temas no existen para los políticos de poca monta. Pobre México.
Para finalizar, la pregunta de la semana: ¿Llamarada de petate o plan con maña para que no haya novilladas?



