Perera enciende Las Ventas, pero la espada apaga el fuego

Por GERARDO ESTRADA, enviado | Foto Plaza1
MADRID.- La tercera corrida de San Isidro vibró con un toro bravo y un torero en estado de gracia, aunque el acero se empeñó en apagar la chispa. Miguel Ángel Perera, enfrentado al cuarto de Fuente Ymbro, desató los momentos más electrizantes de la tarde, pero sus fallos con la espada le negaron el trofeo que la plaza ya sentía suyo. Ginés Marín, por su parte, toreó con temple y oficio ante un lote deslucido, mientras Paco Ureña batalló sin suerte contra un encierro desigual y rachas de viento que complicaron la lidia.
El coso madrileño, con 21.698 almas llenando los tendidos en una tarde fresca, aguardaba expectante. El encierro de Fuente Ymbro, de imponente presencia, con toros hondos y armados hasta las cejas, prometía emociones. Pero la corrida, como tantas, fue un puzzle de contrastes: poca raza en los dos primeros, aspereza en el sexto y un cuarto toro que, con su bravura, hizo soñar a la afición. Dos sobreros de Chamaco, cinqueños y bastos, completaron un lote que no facilitó las cosas.
Perera, vestido de verde manzana y oro, salió a por todas. Con el reservón sobrero de Chamaco que abrió plaza, un toro rajado y sin chispa, el extremeño impuso su autoridad con una faena solvente, aunque sin eco en los tendidos. Pero fue con el cuarto, un cornalón cinqueño de Fuente Ymbro, donde la corrida alcanzó su cénit. El toro, bravo y pronto desde banderillas, galopó con alegría hacia la muleta de Perera, que lo citó desde los medios con un arranque de infarto: dos pases cambiados de rodillas que encendieron la plaza. Lo que siguió fue un recital de poderío. Derechazos profundos, ligados a ras de arena, sometiendo a un animal que embestía con celo y entrega. La faena, intensa y vibrante, tuvo un bache momentáneo por el viento y unos naturales de menor mando, pero Perera lo remontó con manoletinas ajustadas que volvieron a levantar al público. Todo apuntaba a oreja, pero el acero, caprichoso, se atravesó: pinchazos, una estocada desprendida y descabellos apagaron el incendio. La ovación, tras un aviso, supo a poco.
Ginés Marín, de grana y oro, lidió con un lote de escasas opciones. Su primero, otro toro aparatoso de Fuente Ymbro, empezó bien, permitiendo una apertura de faena con pases por alto y por bajo cargados de empaque. Pero el animal se desfondó pronto, y la faena se diluyó. Con el sexto, el más alto del encierro, Marín se enfrentó a una aspereza brusca y a un toro que fue a peor. Aun así, el extremeño toreó con asiento, sacando derechazos largos y limpios donde parecía imposible. Su esfuerzo, reconocido por la plaza, le valió una vuelta al ruedo tras una estocada certera.
Paco Ureña, de tabaco y oro, no tuvo su tarde. Con el tercero, un Fuente Ymbro noble pero sin celo, el murciano no logró centrarse, lastrado por el viento y una faena que no cuajó. El quinto, otro sobrero de Chamaco, viejo y negado, fue un muro infranqueable. Ureña lo intentó todo, pero la faena no pasó de voluntariosa. Silencios tras avisos sellaron su paso por Madrid.
Entre las cuadrillas, brillaron la brega trabajosa de Daniel Duarte con el primero y la templada lidia de Joselito Rus con el sexto, detalles que sostuvieron una tarde de altibajos. San Isidro, fiel a su exigencia, dejó claro que aquí los trofeos se sudan. Perera lo rozó, pero la espada, juez implacable, dictó sentencia.
Ficha del festejo:
  • Toros: Cuatro de Fuente Ymbro, de gran volumen y hechuras imponentes, pero de juego dispar: poca raza en primero y segundo, bravo el cuarto, áspero y sin clase el sexto. Dos sobreros de Chamaco (1º y 5º), mansos y reservones.
  • Miguel Ángel Perera: Estocada atravesada y cuatro descabellos (silencio tras dos avisos); pinchazo, pinchazo hondo, estocada atravesada y descabellos (ovación tras aviso).
  • Paco Ureña: Pinchazo hondo y media estocada delantera desprendida (silencio tras aviso); tres pinchazos, estocada delantera desprendida y dos descabellos (silencio tras aviso).
  • Ginés Marín: Pinchazo y estocada caída (silencio); estocada (vuelta al ruedo).
  • Incidencias: Tercer festejo de San Isidro, lleno en los tendidos, tarde fresca con rachas de viento. Destacaron Daniel Duarte y Joselito Rus en las cuadrillas.