El Centro de Asuntos Taurinos de la Comunidad de Madrid rendirá un emotivo homenaje al maestro Pedro Gutiérrez Moya, conocido como ‘Niño de la Capea’, este miércoles 28 de mayo a las 12:30 horas en la Sala Antonio Bienvenida de la Plaza de Toros de Las Ventas. El acto, de libre acceso hasta completar aforo, incluirá la develación de un azulejo conmemorativo en los bajos del Tendido 1, un reconocimiento a la brillante carrera de una de las figuras más destacadas de la tauromaquia en España y México.
‘Niño de la Capea’, nacido en Salamanca, marcó una época dorada en el toreo, especialmente recordada por su actuación en la Feria de San Isidro de 1985, considerada una de las mejores en décadas. En aquella edición, el matador cuajó una faena memorable al manso ‘Intendente’ de Sepúlveda, dominándolo con maestría, y se impuso al fiero ‘Cumbreño’, un toro de Manolo González con raíces en Villamarta, cuya bravura fue domeñada por la poderosa muleta del salmantino, logrando dos orejas. Esta actuación, caracterizada por una enconada batalla, consolidó su prestigio como líder indiscutible del escalafón.
El legado de Capea en Las Ventas es imponente: 35 corridas, 19 orejas y 5 puertas grandes. En 1986, su presencia continuó siendo sobresaliente, cortando una oreja a un toro de Bohórquez en la Corrida de Beneficencia y otra a un Sepúlveda aquerenciado, además de una faena memorable a ‘Tachuelero’ de Ibán, en la tarde en que otorgó la alternativa a José Antonio Carretero. Dos años después, en 1988, destacó en una corrida con tres orejas en los primeros toros junto a Ojeda y Espartaco, y en la Corrida de la Prensa se encerró con seis toros de Victorino Martín, cortando tres orejas, incluida una faena histórica al cárdeno ‘Cumbrerillo’ con seis naturales de monumentalidad.
Este homenaje no solo celebra la trayectoria de un torero que brilló en una época de transición política y taurina, sino que también reconoce su capacidad para transformar la lidia en arte, dejando una huella imborrable en la afición. La ceremonia en Las Ventas promete ser un momento de unión para ganaderos, toreros y aficionados, quienes rendirán tributo a un maestro que supo combinar valor, técnica y sentimiento en cada pase.



