Presenta Raúl Reyes interesante cápsula de la Plaza México (*Video*)

La Plaza de Toros Monumental de México, conocida como La México, se prepara para celebrar sus 80 años de existencia en 2026, un hito que resalta su importancia como la plaza de toros más grande del mundo y un ícono indiscutible de la tauromaquia internacional. El periodista taurino Raúl Reyes compartió recientemente una interesante cápsula informativa sobre la historia de su construcción, destacando los detalles de esta colosal obra que marcó un antes y un después en la Fiesta Brava mexicana.

La iniciativa surgió del empresario yucateco de origen libanés Neguib Simón Jalife, quien en los años 40 soñó con crear la «Ciudad de los Deportes», un ambicioso complejo recreativo en lo que entonces eran las afueras de la Ciudad de México (actual colonia Ciudad de los Deportes). Aunque el proyecto original incluía múltiples instalaciones deportivas, solo se concretaron la Plaza México y el Estadio Olímpico (hoy Estadio Azul).

Las obras, a cargo del ingeniero Modesto C. Rolland, comenzaron formalmente en 1945 (tras la colocación de la primera piedra en 1944) y se completaron en tiempo récord: apenas seis meses de intenso trabajo con 10 mil obreros. Se utilizaron miles de toneladas de materiales, como hierro, tabiques y cemento, para erigir un coloso de hormigón armado con capacidad para más de 42 mil espectadores (ampliable en eventos a 50 mil), un ruedo de 43 metros de diámetro y un nivel del coso 20 metros por debajo del suelo circundante.

La inauguración oficial tuvo lugar el 5 de febrero de 1946, con un cartel estelar que incluyó a Manolete (España), Luis Procuna y Luis Castro «El Soldado», lidiando toros de la ganadería San Mateo. Desde entonces, la plaza ha sido testigo de triunfos legendarios, tardes históricas y eventos memorables, consolidándose como referente mundial del toreo.

En su cápsula, Raúl Reyes resalta cómo esta magna construcción, pese a los desafíos económicos que llevaron a Simón a venderla en 1946 al español Moisés Cosío, resistió el paso del tiempo, terremotos y cambios sociales, manteniendo su esplendor como «catedral» de la tauromaquia.

Este 2026, los 80 años serán motivo de celebración para aficionados y taurinos, recordando una obra que encarna la grandeza y pasión del toreo en México… aunque actualmente esté cerrada a la tauromaquia.