Isaac Fonseca triunfa en Pamplona cortando una oreja

PAMPLONA.-  Una vez más, el diestro michoacano Isaac Fonseca ha dejado su huella imborrable en la Monumental de Pamplona. Con una entrega legendaria, valor a raudales y una técnica depurada, el torero mexicano ha vuelto a saborear el triunfo en la Feria del Toro de San Fermín, consolidándose como uno de los nombres imprescindibles de la tauromaquia actual.

Fonseca, nacido en Morelia el 22 de mayo de 1998, salió a hombros por la Puerta Grande en esta tarde de máxima exigencia ante los serios toros de José Escolar, ganadería premiada y temida por su dureza. Junto a Antonio Ferrera y Juan de Castilla, el mexicano encabezó una jornada de verdad y emoción, donde su toreo vibrante y su capacidad para conectar con el público pamplonés brillaron por encima de las dificultades.

Un idilio que se repite

No es la primera vez que Pamplona rinde pleitesía al “Huracán de Morelia”. En 2022, como novillero, cortó cuatro orejas en la novillada de Pincha y abrió la Puerta Grande en su debut, a pesar de lidiar con lesiones recientes (mandíbula fracturada y cornada). En 2023, ya como matador, repitió hazaña ante Cebada Gago, cortando una oreja a cada toro de un lote complicado y saliendo nuevamente en hombros.

Este 2026, Fonseca regresa tras un año de ausencia en el ciclo sanferminero y lo hace por la puerta grande. Su afición por la plaza navarra es mutua: “Quiero que Pamplona sea mi plaza. Quiero un idilio de Fonseca con San Fermín”, ha declarado en más de una ocasión. Y el público responde: cada vez que el mexicano pisa el albero de La Misericordia, la plaza se convierte en un volcán de aplausos y olés.