Héctor Gutiérrez se proclamó triunfador de la final de la Copa Chenel 2026, celebrada en la Plaza de Toros de Las Ventas de Madrid. Fue una corrida nocturna histórica, la primera final del certamen en esta plaza.
Los toreros fueron el salmantino Alejandro Marcos, el mexicano Héctor Gutiérrez, quien confirmó la alternativa, y el también salmantino Manuel Diosleguarde.
Los toros procedían de las ganaderías El Capea y Carmen Lorenzo (Casa Capea).
El certamen, en su sexta edición y organizado por la Comunidad de Madrid y la Fundación Toro de Lidia, reunió a 18 matadores en 13 festejos celebrados por distintos municipios madrileños.
Los finalistas llegaron tras las semifinales, en las que Gutiérrez lideró la clasificación general con 17,23 puntos.
Los toros ofrecieron más posibilidades en la primera mitad de la tarde. Gutiérrez destacó con dos actuaciones contrastadas y se llevó la única vuelta al ruedo del festejo, suficiente para alzarse con el triunfo.
Con el primero, de nombre Ladrillero y de El Capea, Gutiérrez confirmó la alternativa (padrino Alejandro Marcos y testigo Diosleguarde).
Desplegó un toreo clásico, ajustado y con clase, con naturales destacados ante un toro noble. La estocada de efecto rápido le valió la vuelta al ruedo, aunque la petición no alcanzó para la oreja.
Marcos se enfrentó a un segundo de El Capea exigente y repetidor. Se mostró dispuesto y firme, con una tanda de derechazos de poso, pero la estocada trasera tras varios pinchazos se saldó con silencio.
Diosleguarde tocó el tercero, Betunero de Carmen Lorenzo. Estuvo entregado y templado, con buenos momentos iniciales por el derecho, aunque el toro se apagó pronto. La estocada certera no pasó del silencio.
El cuarto, también de Carmen Lorenzo, resultó muy áspero. Marcos intentó, pero sin lucimiento real, y recibió silencio tras un aviso.
Ante el quinto de El Capea, Gutiérrez se mostró muy valiente y ambicioso con un toro descompuesto y bronco. La estocada caída le valió una ovación con saludos.
Cerró Diosleguarde con el sexto de El Capea. Estuvo firme y con raza, con buena entrada de capa, pero el toro careció de transmisión. Tras pinchazos, la estocada se saldó de nuevo con silencio.
En resumen: Alejandro Marcos (de sangre de toro y azabache) cosechó silencio y silencio tras aviso; Héctor Gutiérrez (azul rey y oro) obtuvo vuelta al ruedo y ovación; Manuel Diosleguarde (sangre de toro y oro) se fue en silencio con su lote.
Gutiérrez impuso su clasicismo y su capacidad de exposición, impecable con el primero de clase y con solvencia ante el quinto difícil.
Fue una tarde sin triunfos rotundos de orejas. El premio incluye el derecho a torear en Las Ventas el 12 de octubre. Resultó un cierre destacado para el certamen, con el mexicano colándose en una final de acento salmantino.




