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A hombros, Flores y Adame

A hombros, Flores y Adame

Por Luis Miguel Martínez/ Foto Ángel Sainos

APIZACO, Tlaxcala.- Gran tarde fue la que se vivió en la Plaza Rodolfo Rodríguez El Pana de esta bonita ciudad del altiplano mexicano, que celebró 155 años de su fundación.

La entrada fue muy buena con el aforo reducido y todos los protocolos sanitarios, que obliga la actual pandemia por coronavirus que azota al mundo y que en nuestro país se ha cobrado la vida de más de 187 mil mexicanos.

Antes del paseíllo público y toreros oraron por la salud del mundo. Tras el paseíllo la Peña Taurina de Huamantla entregó una serie de regalos al diestro salmantino Diego Silveti.

Para este festejo, que se transmitió a través de las redes sociales, se lidiaron toros de José María Arturo Huerta, muy bien presentados. El general, el ganado resultó bueno con astados que permitieron el triunfo de los toreros.  Sobresalió el quinto de la tarde, a cuyos restos le dieron arrastre lento.

El astado que abrió plaza fue alto de agujas y difícil; segundo, que recibió arrastre lento, y tercero tuvieron clase en sus embestidas. El resto se prestó para el lucimiento.

Diego Silveti, torero de dinastía, firmó una seria y maciza actuación.

A su primero le realizó una faena que requirió de ‘mucho pulso’, porque el morito tenía poca fuerza. El guanajuatense lo entendió y le pegó tandas intensas por ambos lados.

Para su mala fortuna falló con los aceros y todo quedó en una salida al tercio en medio de grandes palmas.

El cuarto de la tarde fue un toro de alegres embestidas con las que Silveti se recreó en muletazos profundos, artísticos y muy lentos. Diego explotó a cabalidad las cualidades de su burel.

Pasaportó al bonito berrendo en castaño de una certera estocada. Recibió una oreja con petición de la segunda, que el juez no otorgó por lo que fue abroncado.

El torero de Apizaco, Sergio Flores, tuvo una tarde soñada y se convirtió en ‘profeta en su tierra’ luego de cortarle un merecido apéndice al primero de su lote, tras una faena de apasionada entrega y gran gusto.

A su segundo, con el que pergeñó una faena completa, le cortó las dos orejas tras un espadazo fulminante. Dio la vuelta al ruedo en compañía de los ganaderos.

El aguascalentense Luis David Adame es un torero que posee clase y buenas maneras. A su primero le hizo una faena  completa que  malogró con la espada para ser ovacionado.  Pero en su segundo eslabonó pases de gran naturalidad. Certero con la toledana desorejó al burel.

Al término del festejo, Sergio Flores y Luis David Adame salieron a hombros.

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