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A sus 64 años de edad ‘El Estudiante’ torea por vocación… ‘Hasta que el cuerpo no responda’
Ricardo Macías 'El Estudiante'

A sus 64 años de edad ‘El Estudiante’ torea por vocación… ‘Hasta que el cuerpo no responda’

El diestro de Tijuana Ricardo Macías ‘El Estudiante’ a sus 64 años es un hombre  ‘casi pleno’, que ha hecho todo lo que se ha propuesto. Estudió medicina, de ahí su apodo; tiene licencia de piloto comercial y participó con el ejército de los Estados Unidos en la guerra de Irak.

Pero su más grande pasión es la fiesta brava. Sabe que no será figura del toreo. Incluso tiene que trabajar muy fuerte para poderse dar el lujo de vestir de luces ‘y es que no es lo mismo depender de un contrato a tener otra fuente de ingresos. Esto me permite torear en mejores condiciones, caso contrario a tener la necesidad de aceptar porque es mi única fuente de ingresos’, señala Ricardo, quien es dueño de una fábrica de recolección y transformación de grasas industriales.

Respecto a su edad y el alto riesgo que implica torear, dice categórico: ‘Desde joven he sido una persona muy saludable. Hago mucho ejercicio. Al día de hoy entreno, pero además juego tenis, nado y voy al gimnasio. El día que no pueda torear, que el cuerpo no me responda dejaré de hacerlo’.

‘Claro que ya no toreo como antes, que me iba a portagayola  y ponía banderillas. Ahora todo es más técnico, con más maestría. El cuerpo es muy importante, pero la técnica es fundamental. Desde que me apodera el maestro Manolo Mejía creo que he ganado mucho en técnica y eso te permite estar delante del toro’, agrega.

‘Lo que te hace sentir el toro es único. Es algo muy intenso que ni arriba de un avión sientes. Además, el toreo es una escuela de vida. No podría concebir mi existencia sin la fiesta brava’, subraya.

Sobre el miedo, señala contundente: ‘El torero que diga no sentir miedo, miente. El miedo siempre está. Pero es el mismo, no cambia. Es permanente. Lo bonito es dominarlo, imponerte y poder crear arte delante del peligro. Me gusta cuando lo que hago trasciende al tendido, pero ahora mismo puedo decir que toreo para mi, para sentir y para vivir’.

Aunque ha hecho muchas cosas a lo largo de su vida, no se considera un hombre totalmente pleno: ‘En el renglón del corazón estoy solo. Hace mucho tiempo no tengo pareja. Ya llegará. Por eso no me siento totalmente pleno’.