El diestro Alberto Huerta, quien ayer sufrió una cornada muy grande que le atravesó la espalda, ya se recupera en una habitación de piso del Hospital Santander en Reynosa y es que aunque la lesión que le produjo el segundo toro de su lote, al que recibió a portagayola, fue grande e impactante, afortunadamente no lesionó órganos vitales.
Es de esas cornadas consideradas como ‘limpias’.
Amigos y toreros no han abandonado a Huerta y las noticias que difunden son halagadoras.
EL PARTE MÉDICO
‘Alberto Huerta sufrió una cornada de dos trayectorias. La primera de estas trayectorias es de 40 centímetros y atraviesa la espalda; la segunda, de 20 centímetros SIN LESIONAR ÓRGANOS IMPORTANTES. Se le aplicó una bolsa de plaquetas pues presentaba un fuerte sangrado interno. Además tiene fisura, no fractura, de cuatro vértebras y contusiones diversas’.