NOTICIAS DESTACADAS
Inicio / Noticias / Arriesga la vida sin seda y oro
Arriesga la vida sin seda y oro

Arriesga la vida sin seda y oro

Hasta hace no mucho tiempo los domingos se vestía de luces para arriesgar la vida.

Hogaño, en época de coronavirus,  todos los días usa una ropa especial para jugarse la vida, sólo que no es de seda y oro, sino de materiales quirúrgicos y aislantes. Es el diestro Ricardo Macías ‘El Estudiante’, quien dirige una empresa de recolección de grasas y aceites en hospitales, restaurantes e industrias muy grandes en San Diego y Tijuana.

‘Claro que este virus me da mucho miedo, pero tenemos que trabajar. El mundo no se puede terminar por una pandemia. Hay que echar pa’lante entre todos’, comenta el diestro norteño, que diariamente cruza la frontera varias veces.

‘Nosotros nos encargamos de recoger los deshechos de los hospitales. En los Estados Unidos las medidas de seguridad se han incrementado considerablemente. La entrada a los hospitales está muy restringida’, confiesa.

‘Las calles de San Diego están vacías. Hay pocas personas en la calle. Cuando tienes que salir te viene a la memoria cualquier película de terror. Ahora mismo pareciera un escenario de la serie The Walking Dead’, agrega.

‘De hecho, en los Estados Unidos se vive una sicosis terrible por este tema. Guardan la sana distancia, incluso hay quienes se atraviesan la calle para no pasar cerca de otras personas. La afluencia de gente en la calle ha bajado mucho. Se habla de casi el noventa por ciento de ciudadanos’, puntualiza.

El torero tijuanense externa su resquemor porque en nuestro país muchas personas no toman en serio la pandemia. ‘De este lado, en Tijuana, la actividad cotidiana luce más similar a los días previos a la crisis. Sin embargo, es un hecho que en los hospitales de ambas ciudades ya tienen pacientes de covid-19’.

En lo taurino, Ricardo Macías también se ha visto afectado. ‘Es muy difícil conseguir fechas  y es muy triste cuando se te caen. Para estos meses ya tenía puestas un par de corridas pero se cancelaron por la crisis sanitaria. Lo mismo pasó con algunos tentaderos’.

‘Como no dejamos de trabajar porque es un servicio que la ciudad requiere incluso hasta por temas de salud, me levanto muy temprano a entrenar. Lo hago de madrugada en el garaje de la casa, donde puedo torear de salón. Eventualmente entreno en el parque al que suelo ir pero es muy triste y desolador la imagen porque está vacío, cuando hasta hace no muchas semanas había familias enteras disfrutando la vida’.

Tras estas palabras, el torero norteño dio por terminada la videoconferencia con este reportero. Impacta su mirada cuando se pone el tapabocas porque en cuanto la blanca tela hace contacto con su rostro es impactante el cambio de su mirada, pues recuerda en el acto la expresión de todos los toreros instantes previos a que se abra la puerta de toriles.