Carta de José Mauricio sobre la iniciativa de prohibición a niños

A quien corresponda:
Antes de querer prohibir algo, se tiene que conocer profundamente el tema, y no basarse en argumentos falsos, tendenciosos y carentes de estudios y conocimiento, se tiene que analizar a fondo todo lo que engloba el tema, y las consecuencias históricas, culturales, ecológicas y económicas de dicha iniciativa.
Si conoces la historia de México, sabrás la importancia que tienen las corridas de toros en el desarrollo de este país.
Si conoces a un niño que quiera ser torero, sabrás las ilusiones, los sueños y el amor que le profesa a una profesión que promueve el respeto, el valor, la honestidad, la cultura y el amor por la naturaleza entre muchas cosas.
Si conoces a un ganadero, sabrás el amor y el profundo respeto que le tiene al toro de lidia, al campo y a todo ese ecosistema que gracias al toro bravo existe.
Si conoces al toro de lidia, sabrás el misterio que encierra, la magia, la fuerza y el sentido que tiene su vida, sabrás admirar su nobleza y su bravura, sabrás que el protege un ecosistema en donde habitan especies de flora y fauna que sin el probablemente ya no existirían. Entenderás, que es una especie única, ancestral y libre que defiende con la vida su raza.
Si conoces a un torero, entenderás, el profundo respeto que le tiene al toro, la riqueza espiritual que se adquiere solo jugándose la vida, el valor y la fuerza interior que se necesita para poder estar delante de este, y hacer un duelo leal entre la inteligencia y la fuerza.
Cuando hables de un torero, hablas mas que de solo un artista.
Hablas de una persona que arriesga la vida, que invierte miles de horas en arduos entrenamientos.
Hablas de días semanas y meses de frustraciones y momentos de puro gozo, de ilusiones y sueños, de glorias y fracasos, de hambre y de cornadas.
Cuando vayas a una plaza de toros veras no solo a un torero, verás a un hombre entregar una parte de su alma, un trozo de corazón y vida por sentir lo que solo se siente en una tarde de toros.
Si conoces a un anti taurino veras, los ataques, insultos, deseos llenos de odio, que le hacen a los toreros y sus familias, cuando sufrimos un percance.
Así que antes de querer prohibir los toros en la Ciudad de México te invito a convivir conmigo y veras que no soy un psicopata, ni un asesino que solo le gusta ver sangre.
Los invito a que en lugar de querer prohibir la fiesta de toros, busquemos hacer leyes en contra del odio, que promuevan el respeto y la libertad, hacer leyes que sean congruentes, que fomenten la cultura, la diversidad, la ecología y el bien común, y no busquen soluciones fáciles para solo ganar votos o popularidad en su carrera política. 
Los invito a que me conozcan y derrumbar todos los mitos que han creado alrededor de la fiesta de toros.
Atte.
José Mauricio