NOTICIAS DESTACADAS
Inicio / Noticias / Celebra LLAGUNO ‘veinte años de vida’; hace dos décadas sufrió grave cornada (*Fotos*)
Celebra LLAGUNO ‘veinte años de vida’; hace dos décadas sufrió grave cornada (*Fotos*)

Celebra LLAGUNO ‘veinte años de vida’; hace dos décadas sufrió grave cornada (*Fotos*)

El matador de toros en el retiro Juan Pablo Llaguno cuenta 56 años de edad, pero asegura que tiene ‘veinte años de vida’ y es que este día, 7 de mayo, se cumplieron exactamente dos décadas de la grave cornada que le infirió el toro ‘Copetes’ de la Misión, burel cinqueño y cornalón que el propio diestro crió. Burel con el que confirmó el doctorado en el coso de Insurgentes.

La cornada, al momento de tirarse a matar, fue dantesca. El toro le pegó certero derrote, tan dibujado como el ‘uppercut’ de un campeón de boxeo. Lo levantó y el diestro cayó de pie, lo que más tarde sabría le ayudó porque ‘me hubiera desangrado casi en el acto, me dijeron los doctores’, recuerda.

Del muslo derecho salió un espeluznante chorro de sangre, que rebasó la cabeza del diestro.

Se vivieron momentos dramáticos. En la enfermería de la Plaza México el torero queretano experimentó un suceso que comenta en exclusiva para Ovaciones: ‘Hubo un momento en la enfermería de la Plaza México, que vi a mi padre, quien ya había fallecido. Ahí estaba y lo recuerdo muy bien, me preguntó ¿quieres vivir? Entonces respira, respira muy hondo y deja que Dios haga sus cosas’.

A dos décadas de aquella cornada, aún tiene secuelas. Hace dos años lo operaron de la vesícula y hubo ciertas complicaciones debido a las cicatrices internas que le dejó aquel burel.

‘Fue una cornada que ya presentía desde hacía como tres meses’, señala Llaguno. ‘Yo críe al toro, tenía cinco años y medio. Sabía que me la iba a pegar. Fue una tarde en la que había que salir a darlo todo. Era mi confirmación. Más allá de todo era una época en la que económicamente no estaba para nada bien, sin dinero’.

‘Cuando me pegó la cornada físicamente sientes ardor y anímicamente rabia y coraje. Caí de pie y lo primero que hice fue meterme la mano a la herida, a taponarme la vena y arteria ilíacas. Se brincó el novillero ‘El Oaxaco’ y el paramédico Felipe de Jesús Sánchez para taponar y trasladarme a la enfermería. Recuerdo mucho que cuando me la pegaron volteé a ver al tendido y ahí estaba mi familia. Piensas muchas cosas’, apunta Juan Pablo, quien seguramente de haber sufrido esa cornada en Madrid y ‘vivir para contarla’ le habría redituado en algunos contratos, sin embargo, aquí en nuestro país las empresas no supieron aprovechar el momento.

Categórico, afirma: ‘La cornada de Copetes no me quitó de la profesión. Todavía toreé algunos astados. Sí tuvo que ver, pero no fue decisivo ese percance’. Poco antes de optar por el retiro, Llaguno tuvo una aparición especial en la película hollywoodense After The Sunset, protagonizada por la guapa actriz mexicana Salma Hayek y el actor Pierce Brosnan.

Debido a la gravedad de la lesión se contempló amputarle la pierna lo que afortunadamente no ocurrió.

Ahora en el retiro Llaguno vive muy de cerca el miedo que genera el toro, pero no porque vista de luces, sino porque sus hijos, el diestro Juan Pablo y el novillero Juan Pedro Llaguno decidieron abrazar su misma profesión: ‘Esta profesión es la más divina y la más difícil del mundo. Es algo así como Dios y el diablo yo los apoyo, pero a la distancia. Ellos tienen a su apoderado, Juan Antonio del Hoyo para tratar sus asuntos profesionales’.

DOCTOR GALICIA

El doctor José Alberto Galicia Sánchez, cirujano vascular, quien vivió muy de cerca todo el dramatismo de aquel percance, recuerda: ‘Fue una cornada muy grande que dañó la vena y arteria ilíacas. Fue una cornada tan grave como las que le costaron la vida a Manuel Rodríguez Manolete y Francisco Rivera Paquirri’.

‘Esa cornada nos permitió aprender mucho sobre la manera de atender ese tipo de lesiones’, apunta el galeno, que reconoce el gran trabajo de su colega Daniel Quintanar durante el procedimiento quirúrgico.

La magnitud de la cornada y la profusa hemorragia llevaron al doctor Galicia a realizar un ‘abordaje retro perineal’, que consiste en detener la hemorragia no a través del hoyo de la cornada sino abrir otro camino que permita ‘cerrar la llave rápidamente’.

El gran manejo que dio el galeno a la lesión de Llaguno le valió un reconocimiento del doctor Máximo García Padrós, Jefe de los Servicios Médicos del coso de las Ventas de Madrid.

EL DATO

Juan Pablo Llaguno confirmó la alternativa en la Plaza México el 7 de mayo de 2000, de manos de Francisco Dódoli y el testimonio del diestro español Domingo López Chávez, con toros de La Misión.

El burel de la ceremonia fue precisamente ‘Copetes’.