César Fernández, hijo de matador y novillera 

*Es nacido en Nimes, es francés, pero también mexicano por su padre el diestro aquicalidense Roberto Fernández “El Quitos” y está por debutar con caballos

ADIEL ARMANDO BOLIO 

Luego de saberse el cartel para la novillada formal que se dará en la Feria Guadalupana de Chilcuautla, Hidalgo, el próximo domingo 12 de diciembre de 2021, misma en la que hará su debut con caballos el joven espada franco-mexicano César Fernández, hijo del matador de toros retirado aguascalentense Roberto Fernández “El Quitos”, nos dimos a la tarea de localizar al todavía novillero sin caballos y logramos platicar con él vía telefónica para que nos hiciera saber cómo fue que le nació ser torero y sus proyectos taurinos.

Radicado en San Miguel de Allende, Guanajuato, junto con su padre, César nos dijo haber nacido el 27 de agosto del 2000 en Nimes, Francia, obviamente tiene la nacionalidad francesa y así torea allá, pero en España lo hace como extranjero y en suelo mexicano lo hará como nacional pues tiene también la nacionalidad de nuestro país a través de su progenitor.

“Desde siempre, por la profesión torera de mi papá, andando con toreros, ganaderos y empresarios, además de escuchar sus pláticas, fue que me dio por dedicarme a ser torero, pero, antes, por recomendación de mi madre, Leticia, también nimeña y quien fue novillera, terminé mis estudios de bachillerato en 2017”, comentó César.

Una vez cumplida la petición escolar, el chaval en 2018 se vino a México durante ocho meses con la intención de prepararse de manera profesional yendo al campo bravo y ponerse a tono física y mentalmente.

Luego, en enero de 2019, estando en Aguascalientes -continuó César- “conocí al que fuera destacado picador de toros sevillano retirado José Manuel Espinosa ‘Lolo de Camas’ y me dijo que me fuera con él a su natal Camas, Sevilla, ofreciéndome su casa y de ahí partir a todo lo que fue durante todo el año una intensa preparación en la escuela taurina lugareña al lado del matador de toros Manuel Escribano, lo que me llevó a debutar sin caballos el 14 de septiembre de ese 2019 en la localidad sevillana de La Algaba”.

Más tarde, en enero de 2020, César regresó a suelo mexicano para nuevamente meterse al campo bravo con la intención de probar vacas y torear astados a puerta cerrada. Volvió entonces a Francia, con su madre, para alistarse solo, hasta que en noviembre de ese año se pasó a España e ingresó a la Escuela Taurina de Salamanca para estar bajo la mirada del diestro José Ignacio Sánchez hasta septiembre de 2021, estancia en la que llegó a torear cuatro novilladas más sin picadores dentro de un certamen de la comunidad autónoma de Castilla-León, en los meses de julio y agosto, tocando cosos como Saucelle, Ampudia, Macotera y Peñaranda.

De nueva cuenta regresó a Francia para hacer campo y desde el pasado mes de octubre retornó a México para meterse de lleno a varias ganaderías como Campo Hermoso, De la Mora, Jan Espinosa, Santa María de Xalpa y Felipe González, además de que el viernes próximo estará en la dehesa de Montecristo.

Finalmente, César Fernández nos dijo que su meta es llegar a ser figura del toreo, “pero para ello me alisto, para dominar la técnica del toreo, estar presente en todas las plazas y hacer valer mi nombre”.