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‘Chamaco Balam’ quiso ser torero de ‘postín’… pero es figura de los ‘choneros’ (*Fotos*)

‘Chamaco Balam’ quiso ser torero de ‘postín’… pero es figura de los ‘choneros’ (*Fotos*)

Fotos: Eduardo Puerto

Ha toreado más de tres mil bureles y lleva en la geografía de su cuerpo las huellas de once cornadas, algunas muy graves. Asombra la cifra de astados que ha pasaportado, pero no todos han sido toros de casta. Víctor Nicolás Balam, mejor conocido como ‘Chamaco Balam’ es un ‘torero chonero’ que tiene el cartel de ‘figura’ en el medio en el que se desenvuelve.

Los ‘choneros’ suelen torear astados de media casta y en ocasiones hasta de otras razas en fiestas patronales de los pueblos de nuestro país con arraigadas tradiciones, y la zona del sureste mexicano es amplia en pueblos espectaculares que aún conservan su cultura. Es en ese tipo de festejos en los que ‘Chamaco Balam’ ha forjado su trayectoria.

No es raro que los ‘choneros’, cuando enfrentan algún burel de casta haya sido toreado con anterioridad.

TRADICIONES

Víctor Nicolás hace en el ruedo lo que le nace. Se juega la vida con franqueza. Los puristas dirán que lo hace de manera heterodoxa, pero se le agradece porque gracias a toreros como ellos se mantienen vivas las tradiciones, incluida la taurina, aunque muchas veces las participaciones que tienen no son en corridas formales o ‘de postín’ como se le dice en el sureste.

‘La verdad es que te acostumbras a ser chonero. Yo lo soy. Durante el momento fuerte de mi carrera pude torear alrededor de una docena de festejos de postín. Me pegaron cornadas y aprendes mucho. De las primeras veces que le sales a lo de casta sientes cosquillas en las piernas y la pasas muy mal’, confiesa y agrega ‘cuando conocí la casta fue alrededor de los trece años, un novillo me deshizo el traje. Ahí la conocí’.

‘Uno de los momentos que más miedo he sentido fue con un toro de casta, pero que ya estaba toreado. Le vi en la mirada las ganas de querer matarme. Son instantes muy intensos, pero al final le sales’, apunta el torero, que agrega: ‘Le he salido a más de mil toros, podría decir dos o tres mil, pero sonaría pretencioso, claro que han sido entre cebúes, charolais, de media casta e incluso también de casta. Algunos toreados. A la fecha toreo astados toreados o de media casta. Toros limpios desde que comencé en esto a los doce años habré lidiado 300, no más’.

POLÉMICO

El valiente ‘Chamaco Balam’ se caracteriza por realizar suertes antiguas como el salto de la garrocha o poner banderillas sentado en una silla. Aunque también es polémico no sólo en su vestir pues su ropa lleva impreso su nombre, sino que ocasionalmente ha llegado a las plazas donde se presenta lo mismo en un ataúd que en una limousina.

Destaca la importante industria que representan las celebraciones patronales alrededor del toro en el sureste mexicano pues como ‘chonero’ ha podido forjarse un patrimonio. ‘Dios me ha dado oportunidad de tener –dice con voz quebrada- no me puedo quejar. Varias veces he tenido oportunidad de hilar 18 festejos a razón de uno diario. En un solo día he llegado a torear hasta tres tardes’.

SALARIOS

Reconoce también que el salario que suelen percibir dista de las bolsas que hay en los ‘festejos de postín’. ‘En una novillada de postín llegué a ganar quince mil pesos. Como chonero cada tarde percibo alrededor de cinco mil pesos. Aquí en el sureste hay muchos pueblos que celebran sus fiestas patronales. Por ejemplo en Chumayel es tradicional que echen toros desde la mañana hasta entrada la media noche. Muchas veces estás allá y tienes oportunidad de ganar dinero. La vez más reciente que estuve por allá me salí a las doce de la noche y todavía continuaban echando toros, repito de todo tipo pero fácil más de cien’.

Durante su paso como novillero formal ‘Chamaco Balam’ tuvo oportunidad de torear en la Monumental de Mérida. Y estuvo cerca de debutar en la capital del país, en la Plaza de Tlalpan, sin embargo no cristalizó. ‘Me hubiera gustado hacer carrera como torero de postín pero no se pudo entre otras cosas porque no tuve quien me apoyara y por el contrario, me pusieron muchos obstáculos comenzando por algunos taurinos bien relacionados en aquel entonces de mi propio estado’.

A sus 46 años y ‘mientras el cuerpo aguante’ continuará presentándose por toda la hermosa geografía del sureste mexicano. Y más allá de que los ‘choneros’ enfrenten toros de media casta, algo queda claro: La sangre de las principales figuras del toreo y los ‘toreros-choneros’ es igual de roja.