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Columna Alternativa: Contigo aprendí

Columna Alternativa: Contigo aprendí

Contigo aprendí

Gustavo Mares

 

La diferencia entre ‘taurinear’ y ‘ser profesional’ es abismal. Al interior del medio taurino abundan los primeros ejemplos. Empresarios que en una sola reunión de café ‘ya le hicieron ganar al torero más de un millón de dólares’; el coletudo que promete ‘salir a quedarse más quieto que un poste’. Todo lo que se imagine. Pero al final de la jornada todo queda en palabras que se lleva el viento.

Del otro lado están aquellos personajes que dicen poco… pero actúan mucho. Son los que generalmente tienen éxito porque son cabales con sus pensamientos, palabras y acciones. Afortunadamente, esos ejemplos permean en la tauromaquia mexicana en todos los sectores de profesionales.

Hace no mucho, en sus oficinas, el diestro capitalino Salvador López, pensaba en voz alta que hacía falta una academia taurina que estuviera abierta a todo el público, incluidos antitaurinos.

Decía, con justa razón, que lo único que requiere la tauromaquia es darla a conocer en todos sus aspectos, porque va más allá del ritual litúrgico de jugarse la vida en el ruedo delante de un toro bravo.

A los pocos días comenzó a circular en redes sociales un anuncio que decía: ‘Primer Taller Taurino de la Ciudad de México’. La propuesta se antojaba atractiva más allá de ser taurino. Decía que además de lo teórico y lo práctico se realizaría el entrenamiento físico que hacen los que visten de luces, un gran punto puesto que disciplinas tan difíciles como la tauromaquia o el boxeo obligan a sus participantes a tener una impecable condición física. Poder hacer ese ejercicio sin arriesgar el físico reviste interés.

La ‘cereza en el pastel’ fue el cierre de curso. Una tienta para que los mismos alumnos la dirigieran y pudieran calmar ‘sus ansias de novillero’ delante de un par de vaquillas previamente seleccionadas para principiantes e intermedios.

Todo eso concluyó con gran éxito el pasado fin de semana. En un abrir y cerrar de ojos, el matador de toros Salvador López actuó, no ‘taurineó’.

Las inscripciones sobrepasaron las expectativas y sus alumnos conocieron los entresijos del espectáculo taurino. Hubo incluso quienes tuvieron la fortuna de vivir el momento mágico en que un torero comienza a vestirse de luces previo a partir plaza en la México.

Ya prepara Salvador López un segundo curso. Ha generado tal expectación que hasta un alumno de Tijuana  tiene. Vendrá ex profeso a las clases.

Con su ‘granito de arena’, el diestro capitalino aporta mucho a la tauromaquia porque basta ver el grupo que se formó para saber que serán –muchos ya lo son- aficionados regulares a las plazas de toros.

El grupo fundador del Primer Taller Taurino de la Ciudad de México lo integran:

Armando Romero, Pablo Ávila, Amaro Sánchez, Gerardo Vera, Tomás Osornio, Daniel Zárate, Rodrigo Bocanegra, Andrés Díaz, Daniel Flores, Fernando Cámara, Fernando Cámara hijo, Gerardo Pichardo, Joaquín Ruy, Yarely Martínez, Gabriel Gómez, Antonio González, Carlos Daniel Parra, Fernanda Ramos Terrazas y Francisco Saldívar.

Se sabe que agrupaciones a favor de la tauromaquia se han acercado a Salvador López para ofrecerle su apoyo. Que no quede sólo en retórica.

Por lo pronto, ¡ole! por los profesionales del toreo, que a sus palabras les ponen acción.

Para finalizar, la pregunta de la semana: ¿Se llenarán las plazas de toros este fin de semana con la atractiva oferta de carteles en los diversos frentes de nuestro país?