NOTICIAS DESTACADAS
Inicio / Columna alternativa / Columna Alternativa: IDILIO
Columna Alternativa: IDILIO

Columna Alternativa: IDILIO

Idilio

Por Gustavo Mares

La polémica se desató el domingo, luego del indulto del toro ‘Siglo y Medio’ de la ganadería de Piedras Negras lidiado por el diestro tlaxcalteca Gerardo Rivera en la Plaza México.

De hecho, lo que aconteció en el ruedo del coso grande fue muy interesante, porque apenas ejecutaba la tercera tanda, el público se desbordó con el toro de bonita e impecable lámina.

El toro peleó en los caballos, como el resto de sus hermanos. A media faena ya había pañuelos que solicitaban el perdón. En el palco de los ganaderos, el propietario de Piedras Negras, Marco Antonio González Villa, hacía la seña gráfica para que el toro fuera estoqueado en el ruedo. La petición fue en aumento y el juez en turno lo otorgó.

El torero se llevó una fuerte rechifla. En cuanto se desprendió del burladero de matadores para recorrer el redondel, los silbidos aumentaron. Sin embargo, llegó al palco de ganaderos y sacó al criador, y  los abucheos se trocaron en palmas. Así dieron la vuelta al ruedo. Más tarde, el torero saldría a hombros.

Casi en el acto, las redes sociales se inundaron de comentarios encontrados.

Periodistas de prosapia como el maestro Adiel Armando Bolio externaron su opinión a través de sus diversos medios: ‘Alguna parte del público se equivocó con el juego del toro de Piedras Negras, “Siglo y Medio”, segundo de Gerardo Rivera, quien cuajó una faena rapidilla, sucia, con mucho juego de zapatillas y sin temple alguno, siendo mejor, eso sí, el toro que el torero, pero de ahí a que el piedranegrino mereciera el indulto distó mucho de ser una realidad, pues para ello, esa condición se debe tener cuando el cornúpeta fue excepcional en su juego por el lado que se le vea y a este, que cumplió en varas y que sólo funcionó por el pitón derecho, no debió indultarse’.

La opinión del colega radicado en Aguascalientes coincide en varios puntos con la del propio ganadero Marco Antonio González, quien en entrevista con este medio comentó que ‘Siglo y Medio’ no había tenido un gran lado izquierdo.

Habrá que señalar que tenía un buen lado derecho porque metía la cabeza con bravura y codicia. Contrastaban ambos lados.

Pero para el criador tlaxcalteca sí fue un indulto legítimo. Y aquí lo interesante, ‘Siglo y Medio’ una vez recuperado de sus heridas padreará en la ganadería piedranegrina a donde regresó la madrugada del martes.

Al final del día, el indulto de un toro bravo se sustenta en el hecho de preservar sus genes, que es exactamente lo que hará el toro en Piedras Negras. Ha habido casos de indultos en los que el toro es apuntillado en los toriles una vez devuelto, porque el criador no lo pondrá a padrear. En el caso de ‘Siglo y Medio’ ocurrirá todo lo contrario puesto que, una vez recuperado de las heridas, ya la esperan las ‘más guapas odaliscas’ y los pastos más verdes en la finca tlaxcalteca.

Un indulto no es un triunfo para el torero, aunque hoy en día se quiera poner de moda esa tendencia. Ese es un premio, primero para el toro que salva la vida y también para su criador, porque  es el resultado de cuatro o cinco años de arduo trabajo. Pero no es un triunfo del torero.

Hay plazas en las que se premia con trofeos simbólicos una faena que concluye en indulto. Y ha habido casos en las que al torero no le dan ‘ni las gracias’. Los premios que un torero puede recibir son: palmas, al tercio, vuelta al ruedo, oreja, dos orejas, y dos orejas y rabo. No hay más.

Para finalizar, la pregunta de la semana: ¿Dónde están todos los aficionados de internet que querían ver toros de Piedras Negras en la México?