Columna Alternativa: Pasado, presente y futuro

Pasado, presente y futuro

Gustavo Mares

La época de transición que vive la fiesta brava obliga a los que llevan las riendas de este negocio-espectáculo a mantener la ‘columna vertebral’ de la tauromaquia, pero también a atraer a las nuevas generaciones con estrategias novedosas.

Tras la reapertura de diversos frentes taurinos en nuestro país, aún en el marco de la pandemia que no ha sido controlada, ha sido habitual observar en los tendidos a muchos aficionados de la nueva generación, que aplauden y disfrutan a su modo el espectáculo taurino.

En redes sociales es cada día más habitual observar campañas enfocadas a las nuevas generaciones con promociones atrevidas, que quizá en otras épocas hubiera sido difícil de ver. Y tienen resultado.

En los pasillos de muchos escenarios taurinos hay pequeños bares que dan servicio a la afición una vez concluido el festejo. Ahí se reúnen, sobre todo, los aficionados jóvenes.

Sin embargo, no sólo se trata de generar buenos ingresos en taquilla. Se trata de mantener vigente la fiesta brava durante muchos años y es en este apartado en el que es fundamental que las nuevas generaciones conozcan el ‘a-b-c’ del toreo visto desde los tendidos, porque con el paso del tiempo y también debido a la indolencia de los medios de comunicación, se ha dejado pasar por alto que la fiesta brava requiere renovarse no sólo en el ruedo, sino también en las butacas para no perder su esencia casi litúrgica y su importancia cultural, porque de no hacerse así llegará podría ser muy peligroso para la tauromaquia.

Hasta no hace mucho tiempo había publicaciones que dedicaban espacios a los aficionados de la nueva guardia y explicaban muchos puntos quizá desconocidos para los ‘recién llegados’.

Sin embargo esos espacios han desaparecido y así poco a poco se va perdiendo la tradición.

Resulta curioso que en muchos blogs suelen llamarle ‘corrida mixta’ a un festejo en el que participan rejoneadores con alternativa y matadores de toros. Eso es simplemente una corrida de toros.

Un festejo mixto es aquel en el que participan toreros con alternativa y novilleros. Al estar en diferentes categorías no pueden alternar, aunque sí comparten el cartel. Por ejemplo, en el caso del festejo de rejones mixto del domingo en la México, por reglamento Fauro Aloi debe de abrir y cerrar plaza. Quienes alternarán en mano a mano serán Jorge Hernández Gárate y Emiliano Gamero.

Como ese, hay otros ejemplos de la urgente necesidad de reforzar la cultura taurina. Es habitual que muchas grandes faenas, malogradas con el acero, sólo sean premiadas con una salida al tercio, porque las nuevas generaciones no reconocen como premio una vuelta al ruedo si el ‘coletudo’ no llevar por lo menos una oreja en la mano.

En ese rubro vale la pena comentar que los reconocimientos a los que se puede hacer acreedor un torero son: Palmas, salida al tercio, vuelta al ruedo, una oreja, dos orejas, y dos orejas y rabo.

Respecto al toro, los reconocimientos son: Ovación en su camino al rastro, arrastre lento, vuelta al ruedo a sus despojos y el indulto, este último no es un premio para el torero.

Por cierto, el torero no indulta, el único facultado para ello es el juez de plaza.

Para finalizar, la pregunta de la semana: ¿Es muy difícil que salgan puntales?