Columna Alternativa: Por la Libre

Por la libre

Gustavo Mares

La actividad novilleril en la Plaza México, el pasado domingo, comenzó con gran intensidad. Se presentaron tres toreros que cuentan con el decidido apoyo de  la empresa y que en el ruedo, delante del de ‘negro’, se han justificado.

El triunfador fue Miguel Aguilar quien dedicó la salida a hombros, tras cortar dos orejas, a la memoria de su hermano Mario, el entrañable matador de toros aguascalentense. No menos meritorias fueron las actuaciones de Eduardo Neyra y Alejandro Adame, quienes cortaron sendos apéndices.

El hecho de que estos tres toreros tengan el apoyo de las grandes casas de apoderamiento, no significa que naveguen ‘entre algodones’. Todo se lo han ganado a pulso y la lucha es diaria. Basta echar una mirada al pasado reciente, hasta antes de la pandemia, para darnos cuenta que han sido varios los novilleros que han contado con el apoyo fuerte de las grandes casas de apoderamiento a nivel nacional, pero que por alguna u otra razón quedaron rezagados y en el olvido.

Este domingo, en el marco de la segunda novillada del serial de reapertura de la Plaza México, se anuncia en el cartel al mexiquense Sebastián Ibelles, uno de los pocos jóvenes toreros, que a pesar de ‘ir por la libre’ es decir, de no contar con la representación de las grandes casas, suma fechas en carteles de postín en escenarios de primera.

A diferencia de los toreros que pusieron en marcha los festejos menores de la México, que se forjaron en España, Ibelles prácticamente se hizo torero en el cortijo de la familia, por los rumbos de la zona esmeralda de Atizapán.

Allá, en el frío de la montaña, bajo la mirada de su abuelo, don Raúl, quien buscó fortuna como torero, pero no contó con el apoyo de las empresas ni de un apoderado que le invirtiera, Sebastián comenzó toreando en público en fiestas que se celebraban en el cortijo, que se renta para tales efectos.

Aprendió el ‘a-b-c’ del toreo con su tío, el matador de toros César Ibelles. Su tauromaquia es muy a la mexicana y no podría ser de otra manera, porque Sebastián se aficionó a la tauromaquia viendo videos del gran regiomontano Manolo Martínez.

En la que podría ser la recta final de su paso por las filas menores, se sabe que Sebastián Ibelles se ha hecho de un sólido equipo de trabajo en busca de una alternativa con todos los honores, algo que al día de hoy se ha ganado a sangre y fuego.

El mexiquense ha lidiado y matado a puerta cerrada una importante cantidad de toros. Llegará como ‘navaja’ al compromiso de la Monumental.

El hecho de que por ‘por la libre’ Sebastián Ibelles aparezca en los carteles de postín de las filas menores implica un doble esfuerzo, porque no hay que dejar pasar por alto que al final del día suele ser habitual que en el medio taurino, como en otros espectáculos, ‘primero, los de casa’.

La combinación se antoja interesante, porque como primer espada está anunciado Héctor Gutiérrez, quien se despide de novillero, ya que el día 28 tomará la alternativa en El Nuevo Progreso de Guadalajara. El aguascalentense es un gran torero, que parecía estaba ‘olvidado’, pero que ahora tendrá ante sí las dos tardes al hilo más importantes en lo que va de su carrera.

Como tercer espada está puesto Julián Garibay, quien hará su presentación en el coso de Insurgentes. Este chaval, en 2019, participó con la escuela madrileña de Colmenar Viejo.

Lidiarán un encierro de Marrón. Podría parecer que no, pero también en una tarde novilleril puede haber mucho en juego para los participantes.

Para finalizar, la pregunta de la semana: ¿Qué torero aparece en un video dando la vuelta al ruedo al tiempo que, aparentemente tomado, encara al público?