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Columna ALTERNATIVA: Prefieren el relumbrón

Columna ALTERNATIVA: Prefieren el relumbrón

Prefieren el relumbrón

Gustavo Mares

 

El país se cae a pedazos por diversas razones, que se agravaron con la aparición de la crisis sanitaria. Los muertos por covid-19 superan ya los 60 mil lo que nos coloca como el tercer país con más defunciones por este virus. Al mismo tiempo, cifras oficiales indican que el primer semestre del año fue el más violento en la historia del país con 17 mil 982 personas asesinadas, un promedio de cien homicidios diarios.

Agregue usted que la violencia de género también se eleva a pasos agigantados. El mes pasado nuestro país presentó un máximo en el número de denuncias al respecto. Durante julio se registraron 367 carpetas de investigación, que se mantienen abiertas.

Aunado a lo anterior hay que agregar la inseguridad, el narcotráfico, la falta de credibilidad en nuestras autoridades y muchos otros problemas más que todos los ‘ciudadanos de a pie’ enfrentan diariamente.

En este marco llama poderosamente la atención que políticos con escasa consciencia de la realidad que vivimos enfoquen sus esfuerzos en pequeñeces mediáticas, que sólo dan cuenta de su urgente necesidad de llamar la atención, pero con un nulo interés en hacer de este país, uno mejor. Vamos, ni siquiera de trascender.

Uno de estos casos en la clase política actual es el de la diputada Leticia Esther Varela Martínez, quien se ‘ha hecho famosa mediáticamente’ con desafortunadas participaciones. Fue ella, quien se desempeña como presidenta de la Comisión de Seguridad Ciudadana del Congreso de la Ciudad de México, quien apareció haciendo un ‘Tik Tok’ en el Congreso. La misma que apareció en su etapa de locutora de radio en Puebla ofendiendo a otra mujer como si de un ‘carretonero’ se tratara.

La misma Leticia Varela, con una ignorancia total del tema, aseguró en un debate televisivo que podría meterse a un corral con un toro bravo y no pasaría nada. Por cierto, al día de hoy no se ha sabido que haya cumplido con lo que dijo.

Carente de ideas trascendentales para el país, en esta época de terrible crisis en todos los aspectos, enfoca sus baterías, su esfuerzo y su trabajo en querer quitar el logotipo que identifica la estación del Metrobús Ciudad de los Deportes, representada por un toro bravo, y es que a escasas cuadras de ahí se encuentra la Monumental Plaza México.

Presentó dicha iniciativa ante la Secretaría de Movilidad de la Ciudad de México a la que también se sumó el diputado Temístocles Villanueva.

Es frustrante como sociedad, que quienes se supone deberían velar por el bien común se van por el camino fácil de los reflectores. Prefieren el ‘relumbrón’ a realizar auténticas propuestas de fondo.

Varela Martínez apoyó también la propuesta de prohibir la entrada de menores de edad a los espectáculos taurinos en Pachuca, cuya votación se llevó a cabo la semana pasada y fue en contra porque viola los artículos 1 y 3 de la Constitución de los Estados Unidos Mexicanos, al tiempo que discrimina a los niños, sin contar que es una imposición a los padres en la manera de educar a sus vástagos.

Está claro que Leticia Esther pretende legislar con base en gustos propios y no a favor de la sociedad, no se diga de las minorías.

Durante la votación en el Cabildo de Pachuca llamó la atención un caso contrario. La regidora Gloria Isabel Vite Cruz, quien no es aficionada a los toros mostró la postura que la sociedad esperaría de la clase política.

Votó en contra de esa propuesta no porque le guste la fiesta brava, sino porque antes de expresarse analizó las pruebas que los grupos antagonistas presentaron y una vez razonado mostró su postura. Y lo hizo con argumentos lógicos, dejando de lado sus gustos personales.

Los taurinos presentaron un profundo estudio del reconocido psiquiatra Juan Alberto Cárdenas Medina en el que se da clara cuenta, basado en la ciencia, que los menores de edad que acuden a una plaza de toros no sufren impacto emocional. Al final, esa propuesta no se aprobó.

Así las cosas, mientras nuestras autoridades ‘se quiebran la cabeza’ si cambian o no un logotipo, miles de personas en la Ciudad de México continuarán muriendo de covid-19, siendo asesinadas o violentadas de alguna manera, pero tal parece que eso es ‘peccata minuta’ para ellos. Lamentable.

Para finalizar, la pregunta de la semana: ¿Qué plaza cambió de administración, aunque pertenece a la misma familia?