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Columna Alternativa: RESILIENCIA

Columna Alternativa: RESILIENCIA

Resiliencia

Gustavo Mares

En esta dura época que atraviesa el mundo, la palabra ‘resiliencia’ ha cobrado especial importancia. Según la Real Academia Española significa: ‘Capacidad de adaptación de un ser vivo frente a un agente perturbador o un estado o situación adversos’.

Lo anterior quiere decir que los seres humanos tenemos la capacidad de levantarnos después de ‘tocar fondo’ y sacar fuerzas de flaqueza para ser una mejor versión de nosotros mismos.

Eso mismo aplica a la fiesta brava, que hogaño atraviesa por el momento más álgido de su historia. Nunca había corrido el riesgo tan serio de desaparecer como ahora por la crisis sanitaria y económica propiciada por el covid-19.

El virus está logrando lo ni autoridades ni antitaurinos y llegó a agravar la crisis que ya existía, porque es un hecho que desde antes de la pandemia el toreo en general atravesaba por una situación complicada.

Estos próximos meses serán de vital importancia para la tauromaquia azteca. Se sabe, y en esta misma sección hemos dado cuenta de ello, que los profesionales del toreo se han acercado a las autoridades para trabajar diversos asuntos.

Ha habido reuniones en varios frentes. Por un lado, desde antes de la crisis sanitaria, algunos profesionales se reunieron con las autoridades de la Ciudad de México para tratar el tema de las modificaciones al Reglamento Taurino de esta capital, que data de 1997, aunque posteriormente se le hicieron un par de adecuaciones.

Hay quienes proponen que se reduzca el tamaño de la puya. También, que se sustituyan los arpones de las banderillas por clavos y que se limite el número de veces que un torero puede realizar la suerte suprema. En estas propuestas jamás se ha hablado de llevar a cabo festejos a la usanza portugués. Se trata simplemente de adecuar la tauromaquia a los tiempos modernos.

Hogaño es habitual hablar de ‘perrhijos’ y darle a los animales un status, incluso moral, que no tienen. Desafortunadamente esa manera de conceptualizar a los animales permea en la sociedad y ahora, más que nunca, se les ‘humaniza’. Nada más alejado del mundo real. El tigre no es malo por matar a un ciervo para comérselo. Es parte de la vida.

Al final del día, el toro de lidia también se come, pero su muerte en un ruedo genera muchas fuentes de empleo.  Renglón aparte merece el aspecto cultural que tienen los festejos taurinos y que comprenden aquellos que aman el ‘Arte de Cúchares’.

Apenas el pasado domingo en el programa ‘De Todo Menos de Futbol’, que se transmite los domingos en el 1530 de am, el subsecretario de gobierno de la Ciudad de México confirmó que algunos profesionales se han acercado para externar sus inquietudes respecto al tema reglamentario.

Otras reuniones que también se han llevado a cabo entre autoridades y profesionales han tenido lugar en Tlaxcala, donde se pretende iniciar la ‘descalada taurina’.

Las pláticas van por buen camino, sin embargo, para poder aterrizar la idea hace falta que los gremios de profesionales taurinos se unan y avancen en la misma dirección.

En España ya comenzó la actividad taurina con las reglas de la ‘nueva normalidad’. Uno de los protocolos a seguir es el de un menor aforo en las plazas de toros.

Aunque todavía no se conoce qué aforo se permitirá en México se habla que será entre el treinta y cincuenta por ciento. No va a faltar quien pegue ‘el grito en el cielo’ por lo limitado en las entradas. Sin embargo, siendo realistas, antes de la pandemia las plazas de toros de nuestro país solían registrar regulares y bajas entradas. Claro que había sus honrosas excepciones, pero la tónica general era de entradas flojas.

La crisis que vive el sector taurino obliga a que todos tomen enserio la situación para salir adelante. Para lograrlo habrá que quitar antiguos vicios, esos que sacaron a los aficionados de las plazas, y por supuesto, será fundamental la unión que prive entre todos los profesionales.

Un movimiento basado en el ego o el orgullo de los protagonistas dará al traste con el futuro taurino de nuestro país, que pende de un hilo.

Para salir avantes hay dos palabras fundamentales que no deben quedarse en simples letras, sino trocarse en acción: Unidad y Resiliencia.

Para finalizar, la pregunta de la semana: ¿Qué torero apoyará hoy a uno de los sectores taurinos más ‘golpeados’ en esta crisis sanitaria?