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Columna invitada: A mi no me la pegan

Columna invitada: A mi no me la pegan

México es un país libre… #YoSoyTaurino… ¿Tu?

Por: Everardo González Castanedo

“Mirando torear a Silverio, me ha salido de muy adentro lo gitano de un cantar” ooolee!!!

De entrada, en lo personal reitero mi respeto a quienes no les gusta o comparten la pasión por la fiesta brava…

El intento que algún diputado hizo por prohibir el acceso a menores es absurdo y menos en una época de libertades.

Pero más allá de usar el pésimo pretexto de que ‘Los niños ven violencia en una plaza de toros’, sería bueno que primero se documentaran, pues el ‘modismo’ de ser antitaurino, la verdad no tiene fundamento legal, ni científico alguno.

Vamos por partes…

Es en una región de España, donde inició esa moda y todo porque no los dejaron ser un país independiente de ahí que en represalia ‘le pegaron’ a la industria taurina española; lo dije bien y lo repito ‘Industria taurina española’, de ahí que en varios países adoptaron dicho modismo.

Regresando a lo vivido hace unos días en el Congreso Potosino, el diputado Oscar Carlos Vera Fabregat, dijo una gran verdad, que a muchos como sociedad se les olvida, pero aquí se los recuerdo: ‘La educación debe ser en la casa no en este recinto legislativo’, y con ello arrancó la defensa y el derecho que los menores de edad tienen para entrar a los cosos taurinos en el Estado.

Tan solo pensar la negativa es algo absurdo; pues prohibir la entrada a los menores de edad a las plazas de toros, es como decir también que se les prohibiera la entrada al estadio de futbol, donde ahí cada fin de semana hay violencia dentro y fuera del estadio, esto de manera ya comprobada y basta con ver el castigo que recientemente cumplió el Alfonso Lastras donde heridos por arma de fuego hubo; pero eso es otro tema.

Los antitaurinos dicen defender al toro, pero son fanáticos de la carne, ellos si pueden matar hasta los mariscos.

Estimados lectores… El torero es arte universal y un derecho de todos… como también lo es para quienes no profesan con el torero.

En México, todavía gozamos de una libertad, pero no le demos más vueltas; son los padres de los menores deben decidir si van o no lo niños a los toros, no un legislador.

Bien es cierto, que la tauromaquia tiene muchos detractores, no es posible que por el capricho de unos, se le niegue la libertad de decisión a otros, a las corridas de toros acude el aficionado y el gustoso de ir a disfrutar de un espectáculo más, nadie es obligado a presenciarlas ni se espera que las plazas taurinas se llenen de niños.

Esta libertad de decisión debe quedar al criterio de los padres de cada menor, prohibir la entrada a menores a un espectáculo taurino, es negarles el acceso al arte y a la cultura en una de sus tantas modalidades, es darle una estocada a una tradición heredada por nuestros ancestros españoles, los cuales cimentaron las bases de este país, heredando entre tantas cosas, una lengua, instituciones, apellidos y una infinidad de costumbres propias de nuestra cotidianidad.

Me despido repitiendo lo que dijo el legislador Oscar Carlos Vera… “Mirando torear a Silverio, me ha salido de muy adentro lo gitano de un cantar”.

Comentarios con gusto los respondo

@srdeportes

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