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COLUMNA TORERÍAS: LAS EMBESTIDAS DEL COVID-19

COLUMNA TORERÍAS: LAS EMBESTIDAS DEL COVID-19

LAS EMBESTIDAS DEL COVID-19

Por Luis Miguel Martínez

 

Amigos, las ganaderías, además de emplear personas para el cuidado y manejo de los animales, demandan bienes y servicios tales como alimentos balanceados, forrajes, fármacos, servicios veterinarios y transporte, entre otros. Por ello, uno de los mayores impactos económicos a lo largo de la cadena productiva del bovino bravo se da a nivel del eslabón primario, concretamente en la cría y desarrollo del ganado bravo. En ese sentido, por concepto de alimentos balanceados, combustibles, fármacos, forrajes, inseminación, servicio mecánico, servicio veterinario, mano de obra y otros insumos las ganaderías erogan $819,198,963

IMPACTO EN ALIMENTOS

De acuerdo con número de ganaderías registradas en México y al tamaño del hato promedio de cabaña brava, se estima que por concepto de alimentos para el ganado bravo se tuvo una derrama en 2015 del orden de $505,048,754, de los cuales el 75% corresponde a alimento balanceado y el restante 25% a forraje; es decir, $378,786,565 y $126,262,188, respectivamente. Por lo que ara este año 2020, la caída sería de altas dimensiones.

FÁRMACOS

Para mantener el nivel de sanidad del ganado bravo dentro de las instalaciones de la ganadería, cada ganadero destina, en promedio, $40,866 anualmente para tal efecto; desde luego dependiendo los recursos de cada lugar. Considerando que se tienen 262 ganaderías registradas, el gasto total realizado por las ganaderías en su conjunto en medicamentos en los últimos años ha sido promedio anual de $10,706,892, otra área que se vería seriamente afectada ante la llegada del COVID-19.

INSEMINACIÓN

Algunas ganaderías más y otras menos, pero lo que respecta a servicios de inseminación, las ganaderías erogaron promedio los últimos años un total de $7,598,000; considerando que prorrateando las ganaderías cuentan con 232 vientres, de los cuales el 10% se inseminan de manera artificial. Lo anterior representa un gasto de alrededor de $29,000 anuales por ganadería por este concepto. Tras las crisis que se avecina, será complicado regresar a mantener estos números.

SERVICIOS VETERINARIOS

Finalmente, también las ganaderías requieren de servicios veterinarios para mantener la salud del hato. Dichos servicios cuestan, en promedio, $63,432 por ganadería al año; lo que significó que el egreso de los criadores de ganado bravo por este concepto ascendiera a $16,619,184 en los últimos 5 años promedio cada uno.

APOYO AL CAMPO

Este marco nos da una idea del impacto que vendrá tras las embestidas violentas del COVID-19 para el campo bravo mexicano y nos permite reflexionar en que, de no haber un esfuerzo de los gobiernos federales, estatales y municipales, así como de la sociedad en general, todo el campo y la ganadería, será un área sumamente golpeada ante la crisis que se avecina.  Es cierto que se tienen programas para salvar la vida y la salud de los que vivimos en nuestro país, pero hace falta escuchar a los especialistas de las diferentes disciplinas para escuchar estrategias de cómo piensan rescatar la economía mexicana una vez realizadas las cornadas de este torito llamado coronavirus.