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Definido, el cartel para la alternativa de CURRO PLAZA

Definido, el cartel para la alternativa de CURRO PLAZA

La empresa de la Plaza El Relicario de Puebla definió el cartel en el que tomará la alternativa Curro Plaza, quien tendrá como padrino al gitano de los ruedos Rafael Gil ‘Rafaelillo’ y como testigo al torero colombiano Edgar García ‘El Dandy’.

El festejo está programado para celebrarse la noche del viernes 21 de diciembre en punto de las 20:00 horas.

El veterano novillero Curro Plaza, de 64 años de edad, es hijo del desaparecido y entrañable Jesús ‘El  Ciego’ Muñoz y hermano de la reconocida colega Bernarda Muñoz.

Hace un par de meses, Plaza dio una entrevista a este mismo espacio, que a continuación reproducimos íntegra:

Es probable que hoy día el nombre de Curro Plaza poco diga a las nuevas generaciones. Quizá,  aquellos que presumen de ‘chanelar’ guarden vagos recuerdos del torero, que tuvo al principio de la década de los 70 sus mejores momentos. Pudo haber tomado la alternativa pero el destino hizo que –como muchos otros – el gozo se fuera al pozo.

Hoy, a sus 64 años de edad, el aún novillero se ilusiona porque actuará el 11 de mayo en la Plaza El Relicario de Puebla.

Hijo del legendario y entrañable colega Jesús ‘El Ciego’ Muñoz y hermano de la periodista taurina Bernarda Muñoz, Curro actuó en los festejos organizados por la hoy extinta Peña Taurina ‘Don Difi’ la misma temporada en la que se presentó el ‘Coloso de Tula’, Jorge Gutiérrez, hoy en el retiro.

‘El de Puebla es un compromiso importante. Hay que sacar juventud del pasado y aprovechar el sueño que estoy viviendo. Los empresarios Pedro Haces y Curro Leal me dieron la oportunidad. De hecho cuento con su apoyo para tomar la alternativa, pero todo dependerá de lo que suceda en Puebla’, afirma.

‘En 1974 pude torear tres tardes un mismo día. Tenía gran ambiente. Me tuve que abrir paso yo solo porque mi papá decía que él no era pilmama de nadie. Un día, de sobresaliente con el maestro Gastón Santos, realicé un quite que me abrió las puertas de la Plaza México’, recuerda.

‘Me ofrecieron la alternativa en el sureste pero yo la quería tomar en Ciudad Juárez. Al final no hubo arreglo. Aunado a eso la México cerró sus puertas unos años y ahí se perdió una generación de toreros, entre los que me cuento’.

Confiesa que de su padre heredó el gusto por el toreo y la poesía.

Quienes le conocen aseguran que tiene afición y que el hecho de luchar por el doctorado representa para él motivo de vida.

El veterano novillero tiene plena consciencia que ‘el de negro’ embiste por igual sin importar la edad.