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Dejemos demagogias y tonterías: Enrique Ponce (*Fotos*)

Dejemos demagogias y tonterías: Enrique Ponce (*Fotos*)

México forma parte especial en la vida del maestro valenciano Enrique Ponce. Es innegable. Lleva a nuestro país en la mente y el alma. La pantalla de su celular lo delata con la imagen de la Virgen Morena: ‘Soy Guadalupano. Siempre que vengo paso a visitarla y cuando me retiro, a despedirme. Es una cita obligada. Me siento muy seguro siempre que me pongo enfrente de ella’.

Considera que el factor espiritual se involucra en la actividad taurina: ‘Una cosa es pegar pases y otra sentir. Para torear bien tienes que sentirlo. Tiene que aflorar esa parte espiritual tuya. De hecho esa es una de las partes más bonitas de la tauromaquia’.

Ponce Martínez, quien confirmó el doctorado en la México en diciembre de 1992 reconoce que nuestro país es su segunda patria.

En marzo de este año, en Valencia, sufrió terrible lesión en la rodilla izquierda. Los médicos le llaman ‘rodilla catastrófica’. Hubo quien llegó a pensar que no volvería a los ruedos, menos él. A pesar de la dolorosa recuperación sabía que regresaría y lo hizo en menos tiempo del establecido por los médicos.

 

PASEAR EL ALMA…

¿Por qué pasar un calvario para volver a una actividad en la que se arriesga la vida?

‘Porque soy torero. Necesito sacar el alma a pasear cada tarde de corrida. No me imagino sin torear, mientras pueda hacerlo. Durante la recuperación, con dolores muy fuertes, sin poder apoyar la pierna, tienes momentos de duda no sólo de torear, sino de saber si podrás caminar bien. Todo eso se borró en cuanto reaparecí en el Puerto de Santa María’, recuerda Ponce, quien esa tarde bordó el toreo con toro de indulto.

‘Esa lesión me hizo volver con el espíritu más lleno y el alma más a flor de piel para hacer mi toreo. Artísticamente creo que gané tras la lesión’, agrega.

Con gran pasión habla de la tauromaquia. Se toma su tiempo. Se acomoda en el sillón del lujoso hotel en el que se realiza la entrevista. Y dispara: ‘Como toreros nos hemos educado de alguna manera para afrontar la dureza de la profesión. El toreo es muy bonito, lo más bello que existe, a veces uno piensa que cómo algo tan bello puede ser tan trágico’.

 

LA RAZA DEL TORERO

Casi de manera imperceptible cierra los ojos, apenas un santiamén. Es claro el pensamiento que le llegó: ‘Cuando vi a Mariano de la Viña totalmente ido me preguntaba eso’. Ponce, en Zaragoza, vio a su banderillero de confianza caer gravemente herido. Cuarenta días después salió del hospital y ya quiere reaparecer. ‘Estamos preparados para eso. Somos capaces de sacar ese plus de sacrificio y superación personal muy particular de los toreros. Eso es resultado de un gran trabajo físico y mental sustentado en los valores que la tauromaquia tiene para la vida como son el afán de superación, respeto y disciplina. En la adversidad nos vamos para arriba. Es la raza del torero’.

 

HAY DESCONOCIMIENTO

Sobre el hecho de que la tauromaquia sufra tantos ataques, considera: ‘Es porque no la conocen. Es fácil, arriesgado y atrevido hablar y criticar desde el desconocimiento. La tauromaquia enseña valores fundamentales para caminar por la vida, es en sí la vida misma. Es la vida y la muerte, es triunfo y fracaso, dureza y belleza, arte entre las artes’.

‘Piensan que el toro es un animalito común. No. Es un animal único. El toro bravo es un animal que se cría y que existe gracias a las corridas de toros. Cuando hablan de ecologista y animalista, puedo decirte que yo soy más todo eso por amor a los animales que ellos. Yo crío al toro bravo y matándolo perpetúo su especie. Gracias a que yo mato un toro bravo en un espectáculo hay miles de vacas bravas en el campo bravo del mundo taurino.  En los países donde hay corridas de toros existe este tipo de toro, en los otros países no.

‘Cuando se habla de ‘probrecito el toro’ es desde el desconocimiento. Es importante que se dé a conocer la visión real de la corrida, sus valores, lo que entraña, lo que aporta, no sólo económica sino ecológicamente. Dejemos demagogias y tonterías’.

 

GOYA Y EL MUSEO DEL PRADO

Hace unos días, el reconocido museo madrileño de El Prado ‘mal informó’ a sus visitantes al asegurar que Francisco de Goya y Lucientes fue ‘el primer anti’de la historia algo que escritos de puño y letra del propio pintor de Fuendetodos desmienten. ‘Quieren cambiar la historia. Goya era gran apasionado de la fiesta brava y los toreros, por eso pintó lo que pintó, justo como Picasso o Botero. Son artistas que se inspiran en la belleza de la tauromaquia’.

 

LAS HECHURAS DEL TORO

Sobre el volumen del toro en la actualidad, apunta: ‘Yo defiendo el toro con hechuras, su trapío. Soy el primero que quiere la presentación digna de un encierro. El problema es sacar de hechuras ese encaste como el Saltillo, que predomina en México. El de aquí es un toro que debe pesar 480 o 500 kilos. A un toro fuera de tipo le cuesta trabajo embestir’.

‘Hay que observar las ganaderías de hace cincuenta años. Sus toros eran la mitad de grandes de lo que se lidia ahora y sus toros pegaban cornadas y mataban. Un toro para matarte no necesita media tonelada, una becerra lo puede hacer. Reitero, el problema es sacar al toro de su tipo’.

Sobre el compromiso dominical es categórico: ‘Me verán entregar todo de mi. Ofreceré lo mejor que puedo dar. Actuar en México siempre es una motivación muy especial’.