NOTICIAS DESTACADAS
Inicio / Resultados de festejos / DRAMÁTICA, emocionante y TRIUNFAL actuación de José Mauricio
DRAMÁTICA, emocionante y TRIUNFAL actuación de José Mauricio

DRAMÁTICA, emocionante y TRIUNFAL actuación de José Mauricio

Gustavo Mares/Foto Ángel Sainos

El toreo es como una obra de teatro en la que el protagonista debe transmitir un sentimiento, sólo que aquí un error lo puede pagar con la vida. Para emocionar debe sentir lo que está haciendo. Por algo decía Domingo Ortega que ‘no es lo mismo torear que dar pases’. El artista, más allá de la técnica, debe tener un sentimiento que transmitir.

Al final del día, la magia del toreo radica en la emoción de ver a un hombre –común y corriente- jugarse la vida en un traje de luces que lo vuelve una especie de ‘semi dios’, dispuesto al sacrificio, delante de un toro fiero cuyo único objetivo es ‘despedazar’ a su lidiador. Las orejas o reconocimientos posteriores pasan a segundo término para la estadística y las contrataciones. Pero la emoción que se experimenta in situ es única. Ahí radica todo.

José Mauricio solía ser un buen torero, pero frío. Le costaba transmitir. Como que él mismo se bloqueaba. Vinieron épocas difíciles y un cambio de administración, pero también interpretación. En la Plaza México, ayer no se guardó nada. Traía el capitalino el sentimiento a flor de piel. Partió plaza y no pudo contener el llanto. Quizá por recordar la lucha de años por regresar al coso grande.

A su primero, de imponente trapío como el resto del ganado de Barralva que se jugó, le pegó una media verónica de pintura. Tras la suerte de varas realizó un quite por chicuelinas a media altura y mucha cadencia.

Su trasteo lo inició de los terrenos de adentro hacia afuera. Con la figura erguida y la cabeza muy fría. Desentrañando las complicaciones del débil ‘Clavellino’ al que ayudó en un trasteo templado con la muleta a media altura. Por ambos lados corrió la mano con transmisión. Sin embargo, el gozo se fue al pozo con la estocada. Dio la vuelta al ruedo tras dos avisos.

‘Malagueñito’ fue un burel de áspera embestida con el que primero se dobló de recia manera en un palmo de terreno. Imponente declaración de intenciones.

El espeluznante cornipaso no era sencillo. En cada acometida sabía lo que dejaba atrás. José Mauricio, sin guardarse nada, le plantó pelea en un trasteo intenso, no bonito sino recio y viril.

En la estocada se tiró en corto y por derecho. A matar o morir. El toro lo prendió a la altura del vientre. Fueron instantes angustiosos. El torero, inconsciente, fue trasladado a la enfermería. El burel, herido de muerte, dobló.

Salió José Mauricio de la enfermería y la plaza, que registró floja entrada, pidió las dos orejas que el juez otorgó. El capitalino explotó en llanto. Justo como llegó a la México, sólo que a diferencia de la tarde, por la noche la abandonó a hombros.

FERMÍN, MUY BIEN

El potosino Fermín Rivera ratificó que es un ‘torero para toreros’. Es un deleite verle andar en el ruedo y ejecutar el toreo. Siempre colocado, siempre muy puro.

Su primero se revolvía en un palmo de terreno. Estuvo voluntarioso y saludó desde el tercio.

El quinto se llamó ‘Bilbalero’ y sirvió para que el gran banderillero Felipe Kingston dijera adiós a la profesión. El enrazado burel tenía una áspera embestida que el potosino pudo domeñar. Dejó de manifiesto que cada toro tiene su lidia. Certero con la estocada cortó valiosa oreja.

SÓLO BANDERILLAS

El español David Fandila ‘El Fandi’ confirmó que es un extraordinario rehiletero, pero su desempeño baja considerablemente con la muleta. Agregue usted que le tocaron dos bureles complicados. El balance, pitos tras un aviso y pitos.

Los toros de Barralva en su encaste español, muy bien presentados, dieron juego desigual.