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El picador CÉSAR MORALES celebra veinte años de profesional… y derrumba mitos (*Fotos*)

El picador CÉSAR MORALES celebra veinte años de profesional… y derrumba mitos (*Fotos*)

* Picador de dinastía, habla con pasión y sin tapujos de la suerte de varas

Gustavo Mares

‘A los toros se les pica en el trapecio. Es falso que hay que picarlos adelante o atrás según embistan. Hay una zona muy particular en la que debes colocar la puya’, asegura el varilarguero capitalino César Morales, miembro de una de las dinastías de picadores más destacadas de nuestro país.

Reconoce que: ‘Los toros se destroncan más con el encontronazo con el caballo. Por eso es que en el argot taurino se comenta siempre que se pica con la izquierda y se hace sangre con la derecha’. Morales.

Sin tapujos habla de la polémica ‘leona’, puya de mayores dimensiones que aseguran se suele usar en algunos festejos: ‘Eso actualmente es un mito. Hace muchísimos años sí sucedía en los pueblos, porque los organizadores tenían sus propias puyas. Actualmente en las plazas de primera llegan las puyas con las medidas reglamentarias, en una caja sellada y aprobada por las autoridades. En lo que respecta a las corridas que se dan en los pueblos, nosotros tenemos nuestras propias puyas, hechas con las medidas tradicionales. Te puedo decir que la leona es un mito’.

EL REGLAMENTO

Sobre adecuar el reglamento para hacer la puya actual más chica, comenta: ‘La diferencia que existe con la puya de Madrid y la de México es mínima. Actualmente la puya mexicana para corridas tiene 29 líneas, es decir milímetros, en tanto que para novilladas es de 26 líneas’.

‘En lo particular no tengo problemas si cambian el tamaño. Creo que aquí hace falta más cultura taurina para valorar la suerte de varas, que además dio origen a la fiesta brava. Es habitual que en México apenas salimos al ruedo comienzan a silbarnos’.

‘En este asunto habría que profundizar más en el tema ganadero y de encastes. No siempre se pica igual a un toro, todo depende del lidiador. No es lo mismo picar a un toro para un torero-banderillero, que para uno que no cubre el segundo tercio’.

‘En lo particular he visto que el toro, cuando sangra, se siente más a gusto. Hay veces que tras la suerte de varas el toro se ve como compacto o encogido y es porque no está descongestionado’.

PROFESIONAL

Morales habla con la seguridad que da el saber y es que se ha adentrado en el mundo de la veterinaria para conocer más a fondo la morfología del toro.

Morales pertenece a una de las dinastías importantes de la tauromaquia mexicana.

‘Mi bisabuelo era un sastre taurino español, Lolo Morales Pérez. Mi bisabuela era la encargada de la capilla del Toreo de la Condesa. Posteriormente mi abuela cuidó la capilla de la Plaza México y más tarde fue mi tía Irma Morales’.

El fundador de la dinastía de varilargueros fue su padre, Ricardo Morales Peláez ‘El Güero de la Capilla’.

Señala que la dinastía más longeva de varilargueros mexicana es la de los Carmona. Incluso pondera al varilaguero Nacho Carmona como uno de sus ejemplos a seguir. ‘El maestro tuvo tal cartel que incluso con meses de antelación se anunció su despedida en la México’.

Actualmente la dinastía de los Morales va en la tercera generación. La primera, encabezada por su padre Ricardo Morales, quien está en el retiro; la segunda la integran César y sus hermanos Jorge, Erick y Omar, en tanto que la tercera es representada por su hijo César Daniel.

VOCACIÓN

César buscó fortuna como torero, pero apenas pudo sumar ocho becerradas. Su gran afición le llevó a incursionar como subalterno, pero su padre no sabía. ‘Un día me fui a inscribir a la Unión Mexicana de Picadores y Banderilleros, pero por ser menor de edad tenía que llevar una carta responsiva y conseguí quien me la firmara. Cuando mi padre se enteró que sería aspirante me apoyó’.

Su primera comparecencia como aspirante tuvo verificativo en Sayula, Jalisco, en 1995. Tuvieron que pasar cinco años para que por fin lograra el anhelado carnet como varilarguero profesional.

Durante todo este tiempo ha picado más de tres mil bureles. Sus buenas actuaciones le han llevado a colocarse con las principales figuras y ha podido cruzar el charco para torear en Madrid.

RECONOCIMIENTOS

En sus vitrinas tiene 28 reconocimientos de escenarios importantes como la Plaza México, donde ha sido galardonado en siete ocasiones.

Desde que decidió abrazar la profesión de picador de toros, César Morales se empeñó en cambiar la idea que se solía tener de los varilagueros como personas obesas o con sobre peso. Él entrena muy fuerte todos los días, incluso comparte el gimnasio con luchadores profesionales con los que ha hecho gran amistad. ‘Los toreros, porque picadores y banderilleros también somos toreros, debemos ser profesionales pero también estéticos. Debemos lucir bien vestidos de toreros es por respeto al público y a la profesión’.

Próximo a cumplir dos décadas de profesional, lo que sucederá el día 29, tiene gratos recuerdos de la profesión y no podía ser de otra manera, porque es el fruto del esfuerzo diario.