NOTICIAS DESTACADAS
Inicio / Noticias / La Monumental Plaza México, con grandeza histórica (*Segunda Parte*)
La Monumental Plaza México, con grandeza histórica (*Segunda Parte*)

La Monumental Plaza México, con grandeza histórica (*Segunda Parte*)

Por C.T.I. ADDIEL BOLIO (In memoriam)

Segunda y última parte

“El doctor Alfonso Gaona duró como empresario hasta febrero de 1957 con la corrida en que se despidió como torero Fermín Rivera. La plaza permaneció cerrada un tiempo hasta que Moisés Cossío la volvió a abrir en 1958, quedando como gerente de la empresa el entonces matador de toros en retiro Arturo Álvarez ‘El Vizcaíno’, quien estaba mancomunado en los negocios con el licenciado Ignacio Garciadiego.

Volvió a ser llamado el doctor Alfonso Gaona para que encabezara la empresa y reabrió el coso de Insurgentes el Domingo de Ramos de 1960, el 10 de abril, con un cartel que atiborró ese enorme escenario formado por Luis Procuna, Rafael Rodríguez y Juan Silveti, quienes estoquearon astados de La Laguna y siguió Gaona dando toros hasta la Temporada 1964-1965.

En esa época, el doctor Alfonso Gaona manejaba once plazas de toros al mismo tiempo, las dos de Tijuana, las dos de Ciudad Juárez, ‘El Toreo de Cuatro Caminos’, la ‘Caletilla’ de Acapulco, la ‘Revolución’ de Irapuato, la Monumental de Mérida, ‘El Toreo’ de Puebla y la ‘Rodolfo Gaona’ de Tampico.

En 1965, el licenciado Alberto Bailleres González por medio de su empresa ‘Diversiones y Espectáculos Taurinos de México’, S. A. (DEMSA), rentó la Monumental Plaza México y entró como gerente el gallego-cubano Ángel Vázquez, un hombre más ligado al béisbol y otro tipo de espectáculos que al de los toros. Estuvo un tiempo y fue sustituido por ‘El Maestro de Maestros’ ya en el retiro Fermín Espinosa Saucedo ‘Armillita Chico’, quien duró poco y por lo que enseguida entrara como empresario el doctor y ganadero potosino don Manuel Labastida, quien a su vez fue suplido por otro ganadero don Javier Garfias de los Santos y, después, éste reemplazado por un reconocido taurino que había sido novillero de éxito y también criador de reses bravas, Carlos González. Al término de esta gerencia la plaza se volvió a cerrar por poco más de un año.

Así llegamos a 1977, año en el que regresó por tercera ocasión al frente de la empresa el doctor Alfonso Gaona y rentó la plaza al señor Cossío para durar manejando el gigante coso hasta abril de 1988 porque la parte propietaria de la plaza de toros, Inmobiliaria Cosve, S. A., alegó que el contrato hecho con Gaona, que encabezaba la empresa ‘Sol y Sombra’, S. A., había fenecido. Por su parte, el doctor Gaona argumentó que aún le faltaba un año y empezó entonces un litigio con demanda de desahucio del mencionado inmueble que duró varios meses.

 La nueva época empresarial

Dada esta situación y ante el impedimento de dar festejos, varios grupos taurinos organizados hicieron una petición para que se reanudara el espectáculo taurino en el Distrito Federal, por lo que recurrieron al entonces regente de la Ciudad de México, el licenciado Manuel Camacho Solís.

Ante esta situación el gobierno capitalino decidió solicitar al juez que llevaba el caso Gaona-Cosve que creara una dispensa y se formara un patronato para que éste, mediante un fideicomiso, manejara la Monumental Plaza México y así el público tuviera su espectáculo favorito.

El permiso se concedió por catorce meses y el día 5 de febrero de 1989 se reabrió simbólicamente el enorme coso taurino nombrándose a un grupo de personas para que formaran el Patronato Taurino del Distrito Federal que encabezó Salvador Trueba y una Comisión de Festejos que fungiría como empresa de la plaza. Esta comisión la integraron los señores licenciados Manuel Jiménez y Eduardo Azcué, el matador de toros en retiro Joselito Huerta y Jesús Arroyo.

Esta nueva empresa reabrió las puertas de la Monumental Plaza México el domingo 28 de mayo de 1989, con un cartel en el que figuraron Manolo Martínez, David Silveti en su resurgimiento marcando un parte aguas taurino y, Miguel Espinosa ‘Armillita Chico’, quien seguiría por su camino exitoso, con toros de Tequisquiapan, todavía en poder de las buenas manos de don Fernando de la Mora. Además de esta corrida, esta comisión celebró una temporada de novilladas que varió con Jueves Taurinos y continuó con una Temporada Grande de 22 corridas de toros, terminando sus funciones el 29 de abril de 1990.

La gran plaza volvió a cerrar sus puertas algunos meses hasta que la empresa ‘Promotora Alfaga’, S. A., rentó la plaza a la Inmobiliaria Cosve por cinco años aparentemente. Como fue sabido esta empresa pertenecía a la organización Televisa y nombró como gerente general al matador de toros en retiro Curro Leal, quien contando con referencias empresariales reconocidas y de éxito fuera de toda duda en cosos como los de Texcoco, Morelia, Autlán de la Grana, Torreón y otros más, era el más abocado para ocupar dicho puesto.

Abrió sus puertas esta nueva empresa el 18 de agosto de 1990 con una temporada de novilladas y después ligar en la época de la buena costumbre taurina, el 4 de noviembre, su primera temporada grande de tres que dio con buena producción de toreros y tres de novilladas, concluyendo el 30 de abril de 1993, que fue cuando se le encomendó la tarea empresarial al doctor Rafael Herrerías Olea, quien continuó hasta marzo de 1999 colaborando con ‘Promotora Alfaga’.

La plaza cerró aproximadamente dos meses y volvió Rafael Herrerías pero al frente de su propia empresa denominada ‘Plaza México’, S. A., siguiendo en su equipo como gerente operativo el contador Juan Castañeda y así, con esta nueva fórmula, Herrerías inició sus actividades el mes de mayo de 1999 con un contrato por cinco años prorrogables.

Desde aquel 5 de febrero de 1946, día en que se inauguró la que sigue siendo la plaza de toros más grande del mundo, diecinueve han sido los empresarios que la han manejado bien, regular o mal pero lo que es innegable es que el empresario que mayor número de toros ha matado en su ruedo ha sido Rafael Herrerías y el que mayor número de oportunidades ha ofrecido a aquellos que quieren ‘sacar la cabeza’ y el empresario que mayor número de veces lo ha sido es el doctor Alfonso Gaona. Sin duda, la Monumental Plaza México sigue siendo el templo mayor del toreo americano”.

Es así como hemos querido recordar, con profundo respeto y cariño, al incomparable Cronista Taurino Internacional Addiel Bolio en el VIII aniversario de su fallecimiento.