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La Monumental Plaza México, con grandeza histórica

La Monumental Plaza México, con grandeza histórica

Por C.T.I. ADDIEL BOLIO (In memoriam)

Primera parte

Este martes 14 de junio de 2016 se cumple el VIII aniversario luctuoso del reconocido y añorado Cronista Taurino Internacional (C.T.I.) Addiel Bolio y con ese motivo lo queremos recordar a través de un interesante reportaje que realizó el miércoles 25 de diciembre de 2002, hace 14 años, para el Diario La Afición, sobre los empresarios que ha tenido en su historia la Monumental Plaza México. Este es el valioso documento periodístico que va muy de acuerdo ahora que el gran coso no tiene aún empresa oficial:

“La historia registra que hasta antes del martes 5 de febrero de 1946, el coso de mayor jerarquía que existía en el país era la plaza de toros ‘El Toreo’ de la colonia Roma, ubicada en terrenos que fueron propiedad de la desaparecida hacienda La Condesa, cuyo predio estaba delineado por las calles de Durango, Valladolid, Salamanca y Oaxaca, justo donde ahora se encuentra ese gran almacén que es El Palacio de Hierro.

La plaza de toros ‘El Toreo’ se inauguró el 22 de septiembre de 1907, con un cartel formado por el diestro español Manuel González ‘Rerré’, quien le otorgó la alternativa al torero nacional Agustín Velazco ‘Fuentes Mexicano’, lidiándose cuatro toros de la ganadería de Tepeyahualco. Esa tarde también actuó la Cuadrilla Juvenil Mexicana de Enrique Medina ‘El Sordo’, comandada por el fino torero Samuel Solís y el valiente Pascual Bueno, con cuatro novillos de la misma dehesa.

El último festejo que tuvo tan histórico escenario, el 19 de mayo de 1946, que más que otra cosa tuvo ribetes de burocracia taurina y de reminiscencia, fue el cartel formado por Andrés Blando, quien en ese mismo ruedo había tomado la alternativa aquel trágico 29 de diciembre de 1940 de manos de Alberto Balderas “El Torero de México”, quien fue herido de muerte por el toro ‘Cobijero’ de la ganadería de Piedras Negras, siendo el testigo de la ceremonia José González ‘Carnicerito’. También actuó en ese mismo postrero cartel el torero tehuano Edmundo Cepeda ‘El Brujo’ y el colombiano Miguel López, con toros de la dehesa de San Diego de los Padres y como parte final mató un novillo de esa misma procedencia Samuel Solís, quien como recordamos, en su juventud estuvo en el cartel inaugural de esta plaza de toros.

El visionario Neguib Simón

Todavía se daba la última temporada en la vieja plaza de toros cuando un hombre visionario, empresario emprendedor y con gran dinamismo, don Neguib Simón, estaba por concluir un complejo futurista en terrenos de la colonia Noche Buena, mejor conocida como colonia Nápoles, casi a orillas de una de las avenidas más grandes en el mundo, la de Los Insurgentes, denominada entonces y para muchos todavía Ciudad de los Deportes, en donde habría un estadio, que ahí está, una plaza de toros, la más grande en el mundo, la Monumental Plaza México, además de una alberca olímpica que no se logró construir y un gimnasio olímpico que tampoco se construyó, así como un estacionamiento monumental subterráneo del que sólo se utiliza una parte ya que no se concluyó.

La gran plaza México, como es sabido, se inauguró el martes 5 de febrero de 1946, no sin tener muchos problemas ese acontecimiento ya que hasta multas hubo por diversos rubros que no interfirieron para que se diera el cartel confeccionado por el mismo señor Neguib Simón, con Luis Castro ‘El Soldado’, la sensación de España, el cordobés Manuel Rodríguez Sánchez ‘Manolete’ y el querido por la afición mexicana ‘Berrendito de San Juan’ Luis Procuna, con los toros de más calidad que hubiera en el campo bravo mexicano, San Mateo, de don Antonio Llaguno González.

Esa inolvidable tarde cortó la primera oreja ‘Manolete’ al toro ‘Fresnillo’ y Procuna fue el primer torero mexicano en cortar una oreja, al toro ‘Gavioto’.

 Gerentes y empresarios

Don Neguib Simón, creador del coso más grande del mundo, hizo las primeras contrataciones pero puso como primer gerente de la empresa taurina a un doctor de apellido Rodríguez que tuvo un paso casi efímero pero con quien se planearon las siguientes cuatro corridas seguidas, de éstas, solamente se pudieron dar tres ya que la cuarta fue prohibida por las autoridades del Departamento del Distrito Federal, poniendo como absurdo pretexto que eran demasiadas corridas para la Ciudad de México en tan poco tiempo.

La segunda corrida se realizó el sábado 16 de febrero con el mano a mano entre Silverio Pérez, quien esa tarde cortó el primer rabo al toro ‘Barba Azul’ de Torrecilla, y ‘Manolete’. La tercera corrida se dio el martes 26 del mismo mes con ‘Manolete’, Luis Procuna y se dio la primera confirmación de alternativa al español Rafael Perea ‘El Boni’, con astados de Torrecilla. La cuarta iba a darse el 2 de marzo con ‘El Soldado’, ‘Manolete’ y el ibérico Pepe Luis Vázquez, con ganado de San Mateo pero se dejó este encierro para la siguiente corrida que fue el sábado 9 de marzo con el andaluz Joaquín Rodríguez ‘Cagancho’, ‘El Soldado’ y Silverio Pérez.

La primera temporada formal se realizó en el ya entonces llamado coso de Insurgentes, entre el 10 de noviembre de 1946 y el 23 de marzo de 1947, con un contenido de 22 corridas de toros.

Don Neguib Simón nombró luego como nuevo gerente de la empresa a su hermano Miguel Simón, quien organizó la primera temporada de novilladas en 1947, serial que tuvo interesantes toreros, entre ellos: Fernando López ‘El Torero Canela’, Ramón López y el castallano José Laurentino Rodríguez ‘Joselillo’, quien fue esa temporada herido por el novillo ‘Ovaciones’ de Santín, en la novillada de La prensa, para fallecer días después a causa de las complicaciones que se presentaron.

Después don Neguib Simón decidió vender la Monumental Plaza México y lo hizo a don Moisés Cossío, quien entonces nombró como gerente del coso a Antonio Algara. Este empresario organizó algunas corridas de toros, hubo diferencias entre el dueño y él y entró como empresario por poco tiempo el matador de toros Lorenzo Garza y más tarde siguió al frente de la empresa el señor Fernando Hernández Bravo.

Tiempo después, Moisés Cossío rentó la plaza a don Tomás Valles por un año, dando tan sólo una temporada. Y a esta empresa siguió en su primera etapa empresarial el doctor Alfonso Gaona, quien firmó su contrato como gerente de la empresa el 13 de mayo de 1948 iniciando así sus actividades el 13 de junio de ese mismo año, con una temporada de novilladas en la que aparecieron los ‘Tres Mosqueteros’ Manuel Capetillo, Rafael Rodríguez ‘El Volcán de Aguascalientes’ y Jesús Córdoba, con su D’Artagnan Paco Ortiz, jóvenes diestros entonces que metían a los aficionados a la plaza gracias a los arrimones que se pegaban. En esos días el aforo del coso más grande del mundo era de 52 mil localidades, ahora reducido marca cerca de 42 mil asientos en total”. (Continuará)

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