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Manuel Camacho Solís le hizo un quitazo a la Fiesta Brava en 1989

Manuel Camacho Solís le hizo un quitazo a la Fiesta Brava en 1989

 

Por: ADIEL ARMANDO BOLIO

Luego de que penosamente falleciera la madrugada del reciente viernes 5 de JUNIO de este 2015, víctima de cáncer a los 69 años de edad, el licenciado en economía Víctor Manuel Camacho Solís ha sido motivo de muchos elogios y reconocimientos a su memoria, sobre todo por su actuación en la política y la economía del país desde 1965 en que ingresó a ese ambiente tan difícil y complicado como lo es la propia política.

Precisamente su andar por las “turbulentas aguas” de las diferentes bancadas en las que militó lo llevó finalmente a colocarse como Senador de la República Mexicana pero para el ambiente taurino, Manuel Camacho Solís tuvo una participación de manera relevante en beneficio de la Fiesta de los Toros en el Distrito Federal, dándole así un giro muy importante a nuestro espectáculo favorito.

Y es que durante el inicio de su gestión como jefe del Departamento del Distrito Federal, Camacho Solís salió oportunamente al quite de la Fiesta Brava cuando al no haber un acuerdo entre la Inmobiliaria COSVE, propietaria de la Monumental Plaza México, y el arrendatario del coso, el doctor y empresario taurino Alfonso Gaona, quien por cierto sus últimos festejos en el embudo de Insurgentes los dio en abril de 1988, tuvo que expropiar el inmueble taurómaco para ponerlo nuevamente a funcionar a partir de aquella memorable tarde del 28 de mayo de 1989 en tanto se liberaba el pleito legal entre las partes señaladas.

Así pues, tras una serie de consultas públicas con muchos de los actores de la Fiesta Brava a nivel capital del país, fue que se creó el Patronato Taurino del Distrito Federal, que fue integrado por el empresario Jesús Arroyo, el matador de toros Joselito Huerta, el aficionado práctico Eduardo Azcué y el impresor y empresario Manuel Jiménez, además de crearse la primera Comisión Taurina del Distrito Federal que encabezó el ingeniero Javier Jiménez Espriú y de surgir las ideas de crear un Museo Taurino y una Escuela Taurina, la que finalmente llevó el nombre de “Ponciano Díaz” y que dirigió atinadamente don Jesús Dávila.

Por fortuna, en un acto de gratitud a tan atinada actuación política y taurina del licenciado Manuel Camacho Solís, en varias ocasiones se le hicieron comidas en agradecimiento por parte de toda la Familia Taurina del Distrito Federal, recordando muy en especial aquella que en el reconocido feudo de don Rafael Guillén, ya fallecido, el famoso restaurante El Taquito, en pleno Centro Histórico del Distrito Federal, en pleno barrio de El Carmen, al que asistieron un gran número de personajes de la política, del espectáculo, del deporte, del periodismo y, por supuesto, del ambiente taurino, todo con el propósito de agradecerle al entonces regente de la Ciudad de México su invaluable apoyo a la Fiesta de los Toros.

Por ello vaya ahora este agradecimiento a la memoria de don Víctor Manuel Camacho Solís, quien en su momento entendió la problemática taurina del Distrito Federal y la resolvió de manera atinada. Gracias de verdad y descanse en paz.