San Julián se reactiva taurinamente 

*Las empresas “Conoce al Toro Bravo”, “Xantanna Toros” y el matador Manuel Gutiérrez, acordaron con su alcaldesa manejar su coso charro

ADIEL ARMANDO BOLIO

La histórica ciudad jalisciense de San Julián, localizada al noreste del estado, en la zona sureña de Los Altos, es también parte de la macrorregión del Bajío Occidente o Centro Occidente del país y cuna de los cristeros, siendo fundada en 1846 por Lino Padilla, propietario de la Hacienda de Sánchez, misma que pertenecía a este municipio y, dentro de las varias fiestas que celebra al año, destaca la que se hace en honor a la Virgen de la Candelaria y, por lo regular, se lleva a cabo entre el 20 de enero y el 2 de febrero.

Por ello y tras haber librado la terrible pandemia, en días recientes las empresas “Conoce al Toro Bravo” y “Xantanna Toros”, a través del matador de toros aquicalidense Manuel Gutiérrez, llegaron a un acuerdo con las autoridades del H. Ayuntamiento de San Julián, Jalisco, encabezadas por la licenciada Isabel Loza, para tomar las riendas de su coso charro taurino “Alberto Orozco Romero”.

Así que dentro de pocos días dichas organizaciones taurinas darán a conocer más detalles del importante cartel que están confeccionando para la ya tradicional corrida de toros de la Feria de la Virgen de la Candelaria para el próximo domingo 6 de febrero 2022.

A San Julián se le conoce como la cuna de los cristeros debido a que, según reza la historia, en tiempos del gobierno federal de Plutarco Elías Calles, con los cambios de leyes, se decidió aplicar las anticlericales escritas en tiempos de Benito Juárez, una de ellas prohibiendo el culto en los templos, aunque nunca se había hecho cumplir. Sin embargo, ante el endurecimiento de la política gubernamental el clero dispuso el cierre de los templos, este hecho originó la llamada Guerra Cristera ante el descontento de los fieles.

De ahí que San Julián fuera el primer pueblo de Los Altos de Jalisco en levantarse en armas contra el gobierno con el grito de “¡Viva Cristo Rey y Santa María de Guadalupe!”.

De esta manera, el regimiento de San Julián, como fue llamado al grupo de hombres que se levantó en armas, fue convocado por el cura Narciso Elizondo para crearlo formalmente el 1 de enero de 1927 y estando al mando del general Miguel Hernández de cuatro escuadrones, el de San Julián, el de Jalpa, el de San Miguel y el de San Diego.