SAN ROMÁN, a hombros donde ‘la vida no vale nada’

Christian Gómez | Fotos Juancho Cervantes

LEÓN, Guanajuato.- El matador de toros queretano Diego San Román se convirtió en el triunfador de la primera corrida de la  Feria de León, ciudad ‘donde la vida no vale nada’.

Y vaya que el queretano arriesgó la vida como si no costara nada. Desde que se abrió de capa ante su primero, hasta que desorejó al de regalo, el flamante matador de toros demostró un valor espartano, que le valió para salir a hombros al término de la función.

El coso La Luz registró menos de media entrada en tarde fría, clásica de invierno. Se lidiaron toros de Arroyo Zarco, desiguales en presentación y que poco se prestaron para el lucimiento en términos generales. Destacó el de regalo.

Abrió plaza el español Antonio Ferrera, quien en su primero tuvo palmas, en tanto que en su segundo, cuyos restos fueron ovacionados en el arrastre, escuchó un aviso.

El torero de Apizaco, Sergio Flores, estuvo firme y voluntarioso ante un toro que dejó mucho qué desear. Palmas tras un aviso.

Ante el quinto de la tarde, Sergio volvió a emocionar al público, sin embargo, al igual que en su anterior astado la espada le impidió el triunfo.

El queretano Diego San Román, quien tomó la alternativa el pasado 12 de diciembre en la Plaza México, se convirtió en el triunfador del festejo. Su primero lo prendió muy feo un par de ocasiones, afortunadamente sin graves consecuencias. El torero estuvo por encima de su enemigo y fue ovacionado.

El segundo de su lote fue uno de los más difíciles, motivo por el cual abrevió y escuchó palmas.

Regaló un séptimo, del mismo hierro, que le permitió correr la mano por ambos lados ante el contento popular. Certero con la toledana cortó las dos orejas, lo que le valió para salir a hombros.

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