NOTICIAS DESTACADAS
Inicio / Noticias / SE FUE UN PROFESIONAL Y HUMILDE DEL TOREO
SE FUE UN PROFESIONAL Y HUMILDE DEL TOREO

SE FUE UN PROFESIONAL Y HUMILDE DEL TOREO

La mañana de este jueves a la edad de 79 años, el mozo de espadas Luis Rodríguez, conocido como “pinocho”, falleció en Irapuato Gto. Tras padecer una fuerte anemia.

Fue a principio de los sesentas, cuando Joaquín Leal “Quino Leal” y Tomas Valle lo presentaron al “Tigrillo” Juan Silveti Reynoso, quien desde entonces le abrió las puertas de su rancho en salamanca para que ahí viviera.

Con tan solo 16 años de edad y el deseo de querer ser torero, Luis no se despegó de Juan Silveti para tratar de aprender lo antes posible el ABC de la tauromaquia. Desde entonces, el llamado “pinocho” ya dejaba constancia de ser un hombre comprometido, agradecido y responsable pues a su corta edad, Juan Silveti le dio la encomienda de llevar a sus hijos David y Alejandro a la escuela primaria.

Al darse cuenta que como torero no tendría mayor oportunidad, sin ningún resentimiento ni amargura, Luis decide servirle las espadas a Juan Silveti.

Quien hubiese pensado que aquel chaval que llego a Salamanca para hacerse torero, se convertiría en uno de los mozos de espadas más serio, profesional y longevo de nuestro país.

Durante más de 60 años y siempre a las órdenes de la casa Silveti, Luis Rodríguez se hizo cargo de muletas, capotes, vestidos y espadas de tres generaciones de toreros…

Dispuesto siempre, a las órdenes de su mentor Juan Silveti Reynoso, paso a servir los aceros a David y Alejandro para terminar su larga carrera acompañando a Diego, el último de esta longeva dinastía.

Previsor y profesional, en la carrera taurina de Luis, se recordara la tarde del 16 de enero de 2017 en moroleón, cuando sirviendo las espadas a Diego Silveti vestido de negro y oro, el primero de su lote le hizo girones la taleguilla y ante la imposibilidad de poder zurcir el vestido y evitar que su torero se calzara algún pantalón de algún civil, “El Pinocho” sorprendió a todos al desenfundar un terno blanco y oro que previamente había cargado en la espuerta.

Hábil, suspicaz y profesional Luis Rodríguez hizo siempre lo mejor en pro de sus toreros y su oficio de Mozo de espadas.