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Se inauguró el 22 de septiembre de 1907…  ¿Por qué se llamó El Toreo?

Se inauguró el 22 de septiembre de 1907…  ¿Por qué se llamó El Toreo?

*    Los señores José del Rivero, Carlos Cuesta Baquero y Manuel Fernández del Castillo decidieron ponerle así a la nueva plaza

ADIEL ARMANDO BOLIO

Seguimos con el tema del surgimiento del coso Monumental El Toreo de la Condesa a través de la interesante narrativa del escritor, don Guillermo E. Padilla, en su obra “Historia de la Plaza El Toreo”, y ahora nos hace saber el por qué se llamó así y lo sucedido en la corrida que inauguró el incompleto escenario y que curiosamente fue en festejo mixto.

“Los señores don José del Rivero, el doctor Carlos Cuesta Baquero y don Manuel Fernández del Castillo, contumaces aficionados a la Fiesta de los Toros y miembros prominentes del ‘núcleo de administración’ de la sociedad que construyó la plaza, unidos desde muy antes por identidad de gustos y aficiones, habían escrito de toros en un semanario taurino que dirigió Pepe del Rivero y que se llamó precisamente ‘El Toreo’, razón por la cual y en recuerdo cariñoso de aquella publicación, la mesa directiva de la mencionada sociedad acordó que el mismo nombre se le diese a la nueva plaza de toros.

El consejo directivo y administrativo de ‘El Toreo’, S.A., al frente del cual se encontraban don Manuel Fernández del Castillo y don Pepe del Rivero, dispuso la inauguración de la plaza para la tarde del 22 de septiembre de 1907, con el siguiente cartel: Cuatro toros de Tepeyahualco para el sevillano Manuel González ‘Rerre’, quien daría la alternativa al diestro leonés Agustín Velasco ‘Fuentes Mexicano’ y, cuatro novillos de la misma procedencia, para la Cuadrilla Juvenil Mexicana, de la que eran espadas Samuel Solís y Pascual Bueno.

Entre la afición metropolitana había expectación y curiosidad para asistir a la corrida inaugural, por lo que los aficionados acudieron en número considerable a ocupar por vez primera los tendidos de aquella plaza, que iba a escribir la primera página de un glorioso historial.

No fue el primer festejo todo lo brillante que se hubiera deseado, sin embargo, hubo momentos en que el público aplaudió con entusiasmo.

‘Barrileto’, de la dehesa de Tepeyahualco, fue el burel que inauguró la plaza y que a la vez sirvió para el doctorado de Agustín Velasco ‘Fuentes Mexicano’. El diestro guanajuatense tuvo una actuación valerosa que le fue premiada con vuelta al ruedo, especialmente por la excelente estocada con que despachó a su enemigo. Fue Agustín Velasco el primero en visitar el taller de reparaciones de la nueva plaza, para atenderse de algunos varetazos recibidos durante una cogida sufrida aquella tarde.

‘Rerre’ estuvo torero y valiente, conquistándose las simpatías de los aficionados mexicanos.

Samuel Solís tuvo algunos momentos lucidos en el primer novillo, por lo que fue ovacionado.

Pascual Bueno derrochó valor y voluntad y escuchó aplausos.

Y el novel diestro Jesús Tenes pasaportó deficientemente el cuarto novillo, que le cedió Solís.

Los toros se llamaron ‘Barrileto’, ‘Famoso’, ‘Torre Alta’ y ‘Tintorero’. Los novillos tuvieron los nombres de ‘Limonero’, ‘Pajarraco’, ‘Naranjito’ y ‘Viboreto’.

El primer capotazo lo dio Alberto Cosío ‘Pataterito’. El primer puyazo lo propinó Arturo Frontana. El primer par de banderillas lo colocó Rafael Limón ‘Limoncito’. Macario Castelán ‘Gallinito’ dio el primer ‘cachetazo’. Manuel Barciela ‘El Ostión’, banderillero retirado, fue el cambiador de suertes y como presidente edil actuó el licenciado José Aspe, reputado profesionista.

Una inyección de renovados entusiasmos fue para los aficionados metropolitanos la inauguración de la plaza que, si no alcanzó el lleno absoluta la tarde de su estreno, no fue por falta de interés de parte de los amantes a la Fiesta Brava sino por la escazes de vehículos para trasladarse al coso de la colonia Roma, pues la vía de los trenes eléctricos, que debía llegar hasta aquel sitio, no había sido oportunamente terminada.

Una semana después, instalada ya la vía, el público taurófilo pudo llegar cómodamente a la plaza, haciendo uso de los mencionados transportes”.

Cabe señalar que tras haberse puesto en marcha el coso Monumental El Toreo el 22 de septiembre, de manera inmediata se ligó, a partir del siguiente domingo 29, el inicio de su primera Temporada Grande formal 1907-1908, la que constó de 19 festejos de tal fecha y hasta el 23 de febrero, toreando la primera el sevillano Ángel Carmona “Camisero” y el leonés Eligio Hernández “El Serio”, quien tomaba su cuarta la alternativa, ésta con ganado de Santín. También actuaron los novilleros Samuel Solís y Pascual Bueno.

La primera oreja en la historia del coso la cortó el espada onubense Miguel Báez “Litri”, el 20 de octubre de 1907, durante la cuarta función y fue al toro “Greñudo” de Piedras Negras. Completaron el cartel el levantino José Pascual “Valenciano” y el cordobés Fermín Muñoz “Corchaíto”. Luego, el domingo 8 de diciembre, se dio el primer percance serio en el nuevo coso cuando “Valenciano” resultó corneado en la ingle derecha, de 15 centímetros de profundidad, cuando intentaba banderillear al tercer astado de Piedras Negras. Y el novillero leonés Rodolfo Gaona se convierte en el torero del momento. En nuestra siguiente entrega tocaremos el tema sobre el primer festejo goyesco en la Ciudad de México, en El Toreo de la Condesa.

DATO

La primera Temporada Grande 1907-1908 en El Toreo se dio del domingo 29 de septiembre al 23 de febrero, con la celebración de 19 festejos.