NOTICIAS DESTACADAS
Inicio / Noticias / Triunfé y pasé una prueba personal: GERMENDIA
Triunfé y pasé una prueba personal: GERMENDIA

Triunfé y pasé una prueba personal: GERMENDIA

Foto: Cortesía Édgar Torres ‘El Gary’

La cornada que sufrió el pasado domingo en Monterrey, Nuevo León, el novillero Diego Garmendia fue más grave de lo que se pensó inicialmente. Después de ser ingresado al hospital, los médicos se dieron cuenta que la cornada fue penetrante de vientre.

La actuación de Garmendia podría calificarse de gesta, porque fue herido a mitad del trasteo y aún así se quedó en el ruedo hasta pasaportar a su enemigo, que lo volvió a prender por segunda ocasión, aunque fue en la primera en la que le abrió las carnes.

Postrado en una cama del sanatorio Muguerza, el valiente novillero confiesa: ‘Me siento adolorido, pero al mismo tiempo muy contento, porque además de que triunfé, pasé una prueba personal que fue saberme herido y quedarme en el ruedo. Superar esa lucha interna es algo único’.

Reconoce el torero que ‘la cosa se puso fea. Hubo un momento, no sé por qué, pero no me podían operar, hasta que finalmente me ingresaron a quirófano’.

Debido a la gravedad de la cornada tuvieron que practicarle una colostomía. El torero abandonará el hospital en tres o cuatro días. Aunque según le comentaron los doctores, podría reaparecer en alrededor de dos meses.

La actuación que firmó Garmendia en territorio regio fue emocionante y digna de un torero. Pese a estar herido y después de sufrir una segunda y espeluznante voltereta, Diego dio la vuelta al ruedo con el valioso trofeo en la mano.

 

ESTADO DE SALUD

Sobre el estado de salud de Diego Garmendia, su apoderado el diestro guanajuatense Israel Téllez, señaló que: ‘Tiene una cornada penetrante de vientre. El pitón agujeró el colon y seccionó el intestino delgado. Le tuvieron que quitar quince centímetros de colon y diez centímetros del intestino delgado. Entró a cirugía a las tres de la mañana y salió a las 7:30 horas. La cosa está delicada. Afortunadamente su vida ya no corre peligro’.

 

 

EDUARDO REYNA

Durante la misma novillada regia, el recientemente examinado picador Eduardo Reyna hijo sufrió un grave percance.

Debido a que un día antes se suscitó un problema de seguridad en Cadereyta, no hubo caballos para picar, por lo que el diestro Adrián Fernández prestó un caballo para realizar la suerte de varas. En un desafortunado accidente, el equino tiró una coz justo en el mentón de Reyna, quien ingresó al ruedo a auxiliar a su padre que estaba picando, cuando el caballo comenzó a reparar. Tiene fracturas en quijada, pómulo y nariz. Además, perdió varias piezas dentales.

Fue trasladado a San Luis Potosí para ser intervenido quirúrgicamente.

error: ¡¡El contenido está protegido !!