Sendas orejas a Ponce y Adame en La Chona; sufre cornada CERRADA picador César Morales

Por MIGUEL ANGEL BOLIO MONTES/ Fotos de TADEO ALCINA

ENCARNACIÓN DE DÍAZ, Jalisco. Lunes 6 de febrero.-  Muchas emociones se vivieron esta tarde en el coso “La Macarena” que registró prácticamente un lleno en tarde soleada, en la que los diestros Enrique Ponce y Joselito Adame se hicieron de una oreja cada uno, para alzarse con el triunfo, en tanto que el joven Nicolás Gutiérrez, quien tomó la alternativa no pudo tocar pelo por fallar con la espada.

Se lidiaron seis toros de la ganadería de Arroyo Zarco, que no dieron el juego que se esperaba, pero que gracias al buen oficio de sus lidiadores hubo corte de apéndices.

En el toro que abrió plaza, en el de la alternativa del joven aquicalidense Nicolás Gutiérrez, llamado “Fandango”, número 191 y con 470 kilos, lo lanceó con voluntad en su quehacer con el capote. Vino la ceremonia del doctorado, con el apadrinamiento del maestro valenciano Enrique Ponce, ante la presencia del también aguascalentense Joselito Adame. Una vez con la muleta, el nuevo doctor en tauromaquia, realizó una faena muy torera por ambos lados, destacando lo hecho por el pitón derecho. El toro vino a menos, se aplomó y aun así lo siguió intentando para cerrar con manoletinas y matar de pinchazo y estocada entera, siendo aplaudido.

Y en el toro que cerró plaza “Don Ramón”, otro toro descastado, al que Nicolás le endilgó lances a la verónica y chicuelinas aparte de quitar por tafalleras. El toro, que tenía muchos problemas, el recientemente doctorado le puso todas las ganas del mundo por tratar de agradar, destacando el pundonor que demostró por el lado derecho. Por desgracia falló al matar y todo quedó en una cariñosa ovación.

En el primero del lote del de Chiva, Enrique Ponce, “Jalisciense”, tras bregar con oficio, veroniqueó de manera estupenda rematando con dos medias de pintura. El toro con tendencia a las tablas, muy acobardado, lo supo entender hasta cuajarle una más que meritoria faena por los dos perfiles, haciendo gala de su sabiduría para imprimir temple, ritmo y cadencia a oda su labor. Salpicó con detalles de mucho arte para terminar de pinchazo hondo trasero, oficiar con maestría la muleta para descubrir la cerviz del toro y ejecutar con señorío la suerte del descabello, siendo despedido con una gran ovación en el tercio.

Cuando salía el segundo del lote de Ponce, atrás del toro se salió otro que no alcanzó a salir al ruedo, quedó en el callejón, Dando la vuelta completa al mismo, creando un pánico extraordinario, con mucha gente saltando al ruedo, metiéndose en las troneras, vamos, todo el callejón era desconcierto porque no se sabía quién estaba herido y quién no, finalmente quedaron los dos toros en el ruedo, hasta que fueron devueltos los dos a los corrales y una vez tranquilizado todo mundo, salió ese segundo de Ponce, de nombre “Primoroso”, al que lanceó bien con el capote y poco a poco, con la muleta, a un toro soso y descastado, le fue construyendo una faena de enorme mérito, al tiempo que en las alturas, una dama cantante de ópera le dedicaba el Concierto de Aranjuez y así, bajo un ambiente artístico, de aria y toreo, el valenciano pidió música de Aguascalientes, es decir, “ Pelea de gallos” y la gente estaba feliz, para que siguiera toreando como sólo él lo sabe hacer, con maestría, suavidad, temple, un entendimiento en extremo del toro de lidia, esté donde esté. El toro se complicó más y entonces vimos al Ponce poderoso y dando más series y más toreo de calidad. La faena fue larga, intensa, en medio de una geometría esplendida por parte de don Enrique en donde como si fuera compás fue uniendo los puntos que le dieron forma a su obra torera, terminó de pinchazo y estocada honda desprendida para ser premiado justamente con una oreja. Al final de cuentas, el saldo que arrojó el susto inicial fue de que resultaron lesionados el profesor Víctor Gutiérrez, el colega Gabriel Nájera, el fotógrafo Sergio Reyes “Choco”, Humberto González “Gitano”, Bernardo Patrón y el torilero Adolfo Ramírez.

Más tarde se sabría que uno de los lesionados por el toro que recorrió el callejón fue el picador César Morales, quien sufrió una cornada cerrada en la pierna derecha. En estos momentos, cerca de las nueve de la noche, el varilarguero estaba siendo atendido en un hospital de Aguascalientes.

Al primero de su lote, llamado “Chonero”, el diestro aguascalentense Joselito Adame, supo acallar las protestas por la falta de presencia del astado con una larga cambiada de hinojos cerrado entablas , para salir comprometido de la suerte y una vez recuperado lacear bien por verónica y quitar mejor por saltillera. El toro, que tenía sus problemas, con la muleta lo empezó a lidiar con ayudados por alto y después se dio a realizar una faena prácticamente derechista, con aguante y temple. Se metió entre los pitones, para de ahí, de manera valiente, sacar muletazos de gran mérito. Vino un trincherazo en corto, engarzando la capetillina y una dosantina, además de interpretar de manera muy ceñida la chicharrina, ahora luquesina, desdeñando con desplante a cuerpo limpio. Terminó de pinchazo y estocada atravesada y tendida, además de dos golpes de descabello, siendo llamado al tercio.

Joselito, a su segundo, “Inolvidable”, un toro soso pero con nobleza le dio de inicio una larga cambiada de rodillas en la zona de tablas para ya de pie veroniquear con voluntad a pies juntos, además de quitar por chicuelinas y tafalleras. Su faena de muleta ha tenido mucho valor y mérito cuajando una importante faena por ambos pitones, plena de variedad, enjundia y torerismo, mientras que en las alturas sonaba de nueva cuenta “Pelea de gallos”. Siguió Adame en la cara del toro ligando muletazos de gran valía con la mano derecha. Se perfiló para entrar a matar dejando un pinchazo y una certera estocada, para que le fuera concedida una oreja.

 FICHA: ENCARNACIÓN DE DÍAZ, Jalisco. Segunda corrida de la Feria de la Virgen de la Candelaria. Coso “La Macarena”. Entrada: Prácticamente lleno en tarde soleada. Seis toros de Arroyo Zarco, que no dieron el juego esperado, dejando mucho que desear. El valenciano Enrique Ponce: al tercio y una oreja. Joselito Adame: al tercio y una oreja. Nicolás Gutiérrez, quien tomó la alternativa: palmas y ovación.

INCIDENCIAS: Al salir al ruedo el cuarto toro, se les vino el quinto atrás, quedándose este último en el callejón, provocando un gran pánico pues había un entradón en esa zona de la plaza, lo que suscitó que toro en el callejón y toro en el ruedo, que hubiera varios lesionados, entre ellos el picador César Morales, quien sufrió una cornada interna de la que está siendo atendido en estos precisos momentos.