El novillero Octavio Ávila ‘El Cozumel’ hizo acto de presencia en la casa de transición de Andrés Manuel López Obrador, próximo presidente de México, para pedirle que convierta la fiesta brava en ‘Patrimonio Cultural Intangible’.
Vestido de luces, ‘El Cozumel’ llamó poderosamente la atención de propios y extraños. Inmediatamente los medios de comunicación lo ‘bombardearon’ de preguntas.
Llegó con un par de cartulinas con los mensajes: ‘Sr. Andrés Manuel vuelva ud. Patrimonio Cultural Intangible a la fiesta de los toros. El arte de la verdad, el amor y de la vida. Toros’ y ‘Soy El Cozumel, torero por vocación. Vengo a defender al toro de lidia. Doy mi vida por el toro bravo’.
López Obrador coincidió con el novillero en su llegada al inmueble de la colonia Roma. Cinco minutos después, personal cercano al futuro presidente salió a recibir la propuesta que el chaval presentó por escrito.







