En la piel de su hermano

Foto Ángel Sainos

El novillero Miguel Aguilar, triunfador del festejo celebrado el pasado domingo en la Plaza México, vivió una tarde muy especial porque no sólo salió a hombros sino que vistió un terno azul marino y oro, con la imagen del águila real, que fuera de su añorado hermano el diestro Mario Aguilar.

Lo que mostró en el ruedo del coso grande fue una clara e inobjetable evidencia del momento que vive taurina y moralmente Miguel Aguilar, pues lo que no tuvieron sus astados pertenecientes al encierro de San Diego de los Padres se lo puso el torero con base en base determinación y enormes deseos de salir triunfante. Su esfuerzo se vio recompensado al cortarle una oreja a cada uno de sus novillos.

EL TERNO

Miguel desorejó a ‘Chilo’ y ‘Chicote’. Salió vistiendo un terno azul marino y oro, con la imagen en los costados de las mangas de la casaquilla y de la taleguilla del águila real mexicana, que fuera propiedad de su hermano, el entrañable matador de toros Mario Aguilar y, que, además, ya había usado en el coso ‘San Marcos’ de Aguascalientes, por lo que al respecto dijo emocionado: ‘He tenido la oportunidad de vestir este terno con mucho cariño y orgullo, es como si me pusiera la piel taurina de mi hermano. Son sensaciones y sentimientos más que emotivos los que vivo al actuar enfunfado en ese traje. Es como si Mario me hubiera estado acompañando en todo momento, ayudándome, orientándome y exigiéndome pues él quería que yo fuera mejor que él’.

MENTALIDAD

Sobre lo ocurrido en el ruedo del enorme embudo de la colonia Noche Buena, Aguilar apuntó: “Ha sido una buena actuación, de mucha mentalidad y de afianzarme en el gusto de la gente ya que en esta oportunidad a estos novillos hubo que saberles sacar sus virtudes para entonces aprovecharlas con muchas ganas de tener éxito y al final de cuentas así fue’.

Sobre la respuesta que tuvo de la afición, comentó: ‘Muy bien, me dio gusto que me recordara, que supiera de lo que soy capaz y que, por ello, me exigiera y por ende yo responder con decisión y firmeza. Estoy más que cierto de que fue una actuación llena de entrega y afición’.

Apuntó que el triunfo dominical es recompensa al esfuerzo: ‘Sin duda. Es una recompensa al esfuerzo que he desplegado, aunado todo al valor y la actitud que he tenido’.

Así, Miguel Aguilar vivió su tercera salida a hombros en la Mëxico. La primera como novillero sin caballos el 3 de septiembre de 2017; la segunda, ya con picadores, el 13 de octubre de 2019, con astados de Marrón.

EL FESTEJO

Plaza México. Buena entrada. Novillos de San Diego de los Padres, bien presentados, pero complicados. Miguel Aguilar, oreja y oreja; Eduardo Neyra, palmas y oreja; Alejandro Adame, ovación tras un aviso y oreja.