Nunca es tarde, Eduardo Castro toma el día 20 la alternativa

A sus cuarenta años de edad, Eduardo Castro está cerca de cumplir su más grande sueño: Tomar la alternativa. Recibirá el anhelado abrazo el día 20 en la Plaza Lauro Longoria de Nuevo Laredo, donde tendrá como padrino a Alberto Galindo ‘El Geno’ y como testigo a Enrique Garza para lidiar un encierro de El Silencio.

Con gran franqueza, el zacatecano reconoce que le hubiera gustado tomar el doctorado hace quince años: ‘Pero fueron muchos los factores que me lo impidieron, entre estos el económico’.

Sin embargo, las vueltas que da la vida y su decidida vocación le hicieron no ‘soltar el arpa’. Desde hace dos años se echó a cuestas la torea de recuperar el tiempo perdido: ‘Desde 2019, cuando reaparecí luego de varios años de ausencia, lo hice con la firme intención de tomar la alternativa. Me encantaría poder sumar varias corridas a lo largo del año. Comprendo mi situación y sé que estoy fuerte y preparado para poder torear las fechas que vayan saliendo, pero más allá de eso el hecho de poder tomar el doctorado me permite cerrar un ciclo conmigo mismo’.

 

MEDIO CENTENAR

Castro llegará a la alternativa con casi medio centenar de festejos a cuestas, además de un importante número de toros a puerta cerrada.

Divorciado y padre de una hija, comenta que su heredera está contenta de que su papá dará el gran salto: ‘Desde niña fue conmigo a los toros y le gustan. Le entiende y le emocionan. En lo particular ella está muy contenta de que tomaré la alternativa’.

Como muchos otros toreros, Eduardo Castro tuvo que abrirse paso sin apoyo alguno. Y justo como muchos otros toreros tuvo que hacer un alto en el camino. Sin embargo, bien apuntan que quien persevera alcanza y el zacatecano verá cristalizado el sueño de todos los que visten de luces, contra todo y a pesar de todo.

¿Y lo que puedan opinar los demás? Como le dijo don Quijote a Sancho Panza, cuando iban cabalgando.