La hacienda tlaxcalteca de Tenopala, donde se ubican las ganaderías de Felipe González y Tenopala, que dirige el criador Carlos González Chapa fue el escenario en el que el diestro Arturo Gilio hijo tuvo su primer contacto con el ganado mexicano, después de haber tomado la borla de matador de toros en Lima, Perú, de manos de Julián López ‘El Juli’ y como testigo el andino Andrés Roca Rey.
En total se probaron tres becerras de esta casa ganadera y una de la Joya, además de dos novillos de esta segunda dehesa.
El torero lagunero está puesto para afrontar lo que puede ser una importante temporada mexicana.



